Reynosa, Tamaulipas
Son más de tres meses que los migrantes hacinados en la plaza de la República no tienen energía eléctrica, por lo que han dejado entrever la deshumanidad en contra de estás personas que sólo buscan un mejor bienestar.
Son pésimas las condiciones en la cohabitan los extranjeros, pero en lugar de ayudarlos, los orillan a qué permanezcan y busquen lo necesario para subsistir.
Los migrantes, en su mayoría familias, mujeres y hombres que vienen solamente con sus hijos menores, incluso mexicanos que vienen del sur del país huyendo de la violencia, se encuentran en ese campamento.
La plaza de la República, donde no cuentan con energía eléctrica, se encuentra cerca del puente internacional de la ciudad de Reynosa, incluso los turistas que frecuentan el puerto fronterizo circulan en penumbras.
Fue aproximadamente a principios de septiembre cuando efectivos de Protección Civil (PC) por segunda ocasión cortaron la energía eléctrica en el campamento migrante ubicado en la plaza de la República, argumentando que había daños en las instalaciones eléctricas y por seguridad de los extranjeros.
El equipo comentó que el corte es general por un lapso de tres a cinco días, en lo que personal de servicios públicos primarios de este ayuntamiento trabaja en la reparación del centro de carga y pastillas de luz, pero a veintiseis días que culmine el 2021, no tienen energía eléctrica.
El tema migratorio es un problema grave que persiste en los estados fronterizos, incluyendo Tamaulipas, donde tienen que sufragar los gastos que implican la atención a los migrantes que son deportados de la Unión Americana por la frontera de Reynosa, o bien atender los campamentos que se han generado en el lado mexicano, debido al cierre de los puntos migratorios en Texas.


