Reynosa, Tam.-
Miles de perritos sufren día a día el abandono, la indiferencia, el maltrato, hambre, frío y también la violencia ejercida por los humanos, a pesar de la creencia popular que ubica a ambos seres como los mejores amigos.
“Pedillos”, un callejerito más, fue el rostro de todo eso, hasta que una persona de noble corazón no fue indiferente y gracias a la ayuda de otros buenos samaritanos, conoció el amor y cuidados hasta el último de sus días.
Betty Venegas lo encontró a principios de marzo con una de sus patas delanteras severamente lastimada, en “carne viva”; por lo que rápidamente solicitó ayuda a través de grupos animalistas en Facebook.
Tras ser valorado, se le otorgó atención veterinaria y entre otras cosas, le sacaron radiografías que descartaron una fractura, le retiraron piel muerta y le realizaron curaciones, y durante un mes continuaría su tratamiento.
Con la ayuda de donaciones de cibernautas que siguieron su caso, su rescatista se encargó de llevarlo a sus visitas veterinarias, en las que, además de aplicarle medicamentos para dolor e inflamación, se le lavaba la herida; y posteriormente, gracias al tratamiento con láser mejoraba día con día, al grado de que se mostraba ya más animado.
La situación de “Pedillos” como fue nombrado, conmovió tanto a las personas que pedían informes sobre su caso, estaban al pendiente y le mandaban bendiciones y buenas vibras, tanto a él como a su cuidadora, hasta que un día, su frágil cuerpo debilitado por el abandono en el que vivió no soportó más y partió de este mundo.
Pero sus últimos días tuvo la dicha de disfrutar del cariño y cuidados de seres empáticos y comprometidos con el cuidado animal, junto a una mujer que le abrió las puertas de su casa y veló por su bienestar antes de cruzar el “Puente del Arcoiris” para llegar a ese mágico lugar de verdes prados para jugar, donde no hay dolor ni más patitas lastimadas.



