Reynosa, Tam.-
Durante septiembre de este año, el 76 por ciento de la población de 18 años y más consideró que vivir en su ciudad es inseguro, de acuerdo con los resultados del decimoséptimo levantamiento de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), realizada por el INEGI durante la primera quincena del noveno mes de 2017.
Este porcentaje no representa un cambio significativo respecto a junio de 2017, pero sí es estadísticamente mayor al registrado en septiembre de 2016. La percepción de inseguridad siguió siendo mayor en el caso de las mujeres con 80.3 por ciento, mientras que los hombres se ubicaron en 71.1 por ciento.
Así, las ciudades con mayor porcentaje de personas de 18 años y más que consideraron que vivir en su ciudad es inseguro fueron: Villahermosa, Coatzacoalcos, Región Norte de la Ciudad de México, Reynosa, Ecatepec de Morelos y la Región Oriente de la Ciudad de México.
Por otro lado, las ciudades cuya percepción de inseguridad es menor fueron: Mérida, Puerto Vallarta, Piedras Negras, Saltillo, Durango y San Francisco de Campeche.
El 81.8 por ciento de la población siente inseguridad en los cajeros automáticos localizados en la vía pública, 74.6 en el transporte público, 68.1 en las calles que habitualmente usa y 67.7 en el banco.
El 35.5 por ciento de la población residente en las ciudades de interés consideró que en los próximos 12 meses la situación de la delincuencia en su ciudad seguirá igual de mal.
Por otra parte, 37.4 por ciento mencionó que la situación empeorará en los próximos 12 meses, lo que representa un aumento en este indicador de 3.3 puntos porcentuales respecto a septiembre de 2016 .
El 62.5 por ciento de la población manifestó que durante el tercer trimestre de 2017 modificó sus hábitos respecto a “llevar cosas de valor como joyas, dinero o tarjetas de crédito” por temor a sufrir algún delito.
El 54.3 por ciento reconoció haber cambiado hábitos respecto a “permitir que sus hijos menores salgan de su vivienda”; 52.3 cambió rutinas en cuanto a “caminar por los alrededores de su vivienda, pasadas las ocho de la noche” y 33.4 cambió rutinas relacionadas con “visitar parientes o amigos”.


