Reynosa, Tam.-
Las oficinas administrativas del Hospital General Reynosa, incorporado al programa IMSS-Bienestar, fueron ocupadas por integrantes del sindicato de trabajadores de Salud como medida de presión ante una serie de demandas laborales pendientes.
Pese a la protesta pacífica este martes en el nosocomio, la atención médica en áreas como consulta externa y urgencias se mantiene activa, sin suspensión de servicios a la población.
La secretaria general de la Subsección 12 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, Mirna Pumarejo Cabrera, explicó que la movilización obedece al incumplimiento de acuerdos previamente establecidos con la coordinación estatal del sistema IMSS-Bienestar en Tamaulipas.
Señaló que dicha instancia debe gestionar ante oficinas centrales, en la Ciudad de México, la resolución de diversos pendientes administrativos y laborales.
“Tomamos las oficinas de la dirección y las oficinas de Recursos Humanos. Esto por la situación del incumplimiento por parte del IMSS-Bienestar de varios puntos que afectan directamente a los trabajadores, a muchos compañeros de esta unidad y compañeros de otras unidades en el Estado de Tamaulipas”, expresó Mirna Pumarejo.
Entre los puntos prioritarios, destacó la integración de las comisiones mixtas de Seguridad e Higiene, Estímulos y Recompensas, así como la de Escalafón, organismos internos que permitirían agilizar procesos administrativos y garantizar derechos laborales. Además, el sindicato reclama el pago de bonos correspondientes a los años 2024 y 2025.
Pumarejo Cabrera destacó que el secretario general del gremio, Adolfo Sierra Medina, sostiene mesas de diálogo con el coordinador estatal de IMSS-Bienestar, Margid Rodríguez Avendaño. No obstante, afirmó que los compromisos adquiridos no se han materializado, por lo que urgió a la representación estatal a intervenir con mayor firmeza ante el nivel federal.
A las exigencias económicas y administrativas se suma la denuncia de presunto acoso laboral hacia personal de base, situación que aseguran se ha intensificado por el incremento en la carga de trabajo, especialmente en el área de enfermería. Según datos sindicales, existen alrededor de 588 plazas que aún no han sido liberadas para nuevas contrataciones, lo que agrava la presión operativa en el hospital.
Las áreas de Dirección y Recursos Humanos permanecerán bajo resguardo sindical hasta recibir nuevas indicaciones de la dirigencia; mientras tanto, la atención médica continúa brindándose con normalidad a los usuarios.


