Etiqueta
Confidencias de periodista
Viajar para después recodar
Por eso, a pesar de mi modesta condición socio-económica, por ser un niño huérfano de padre desde los 5 años, he sentido la motivación de los viajes (cercanos o lejanos) sin importarme que me dijeran que estaba loquito. Y por eso todavía no dejo de animar a quien me rodea, para que se lance a viajar. Porque los viajes permiten contrastar culturas y gozar paisajes para apreciar más tu terruño e idiosincrasia. Viajar te deja, primero, sin palabras. Luego te da historias que compartes con los demás. De hecho se sabe que viajamos no para escaparnos de la vida, sino para que la vida no se nos escape. Y un viejo aforismo recalca la necesidad de que viajes tanto, hasta encontrarte contigo mismo. Así es que aprovecho para insistirles a mis buenos amigos en FB que viajen aunque sea en sueños. Eso le da sana vida a los años.
Literatura y periodismo
Es un mal necesario. Así califican al periodismo muchos intelectuales, críticos y personajes públicos de diversos sectores de la sociedad. De hecho, desde tiempos inmemoriales se le ha visto con desprecio. Podría decirse que nació con el sello de la incomprensión, por más que también no puede negarse lo valioso de sus aportaciones en todos los tiempos. Por su utilidad al dar a conocer las noticias y, por tanto, al ayudar a saber a la gente lo que ocurre en su entorno, así como al prestar un inigualable servicio en el análisis y comentarios sesudos sobre las mismas.
¡Viva la UANL!
Amo entrañablemente a la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fue la casa de estudios de mis hijos: Iris (Administración de Empresas) y Jorge (Derecho Laboral). Y sigue siendo la plataforma de despegue científico y cultural de tantos jóvenes a los que esta venerable institución les ha abierto sus puertas para cobijar sus sueños de trascendencia profesional. Amo entrañablemente a la UANL, pero no tuve el privilegio de estudiar en sus aulas y hacer pruebas en sus laboratorios.
Adiós, Dr. Todd
Se nos fue muy temprano, y en domingo, pues al Dr. Luis Eugenio Todd Pérez le encantaba madrugar. Era un genio para el humor y la sonrisa pronta. Sarcástico a veces y duro para la defensa y el ataque. Por esa personalidad muy suya, la noticia de su fallecimiento inundó los medios informativos. Pero los mensajes de boca en boca y en redes sociales hicieron lo suyo. El sentimiento de pena inundó el ambiente. No era para menos: partió de este mundo un ser especial en el campo de la medicina, de la política universitaria y la "bata blanca", de la política partidista, del futbol profesional y de la comunicación social por sus intervenciones como comentarista en diarios y TV.
Desvergonzados
Suena cinismo, pero no les da pena a los del gobierno federal. Parece burla, pero la jerarquía burocrática no tiene conciencia de su efecto. Tiene todo el tinte de paradoja y, sin embargo, se aparecen en sus propios medios como si no supieran lo que significa felicitar por un triunfo con el que en nada contribuyeron. Es que así son ellos. Por tanto, ¿por qué sorprendernos de que las mujeres del equipo de natación artística reciban mensajes de enhorabuena de parte de quienes no las han querido apoyar y se congratulan ahora del éxito que obtuvieron en las competencias en Egipto el 14 de mayo?
Morir de hambre
"A los periodistas no hay que matarlos a balazos; hay que matarlos de hambre"... Si revisamos detenidamente lo que supuestamente dijo el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, en una grabación filtrada por una de sus más grandes rivales políticas, fácilmente podemos concluir que el partido hegemónico y casi único fincó en esa estrategia, durante décadas, el control de la información y la orientación de la opinión en México. Es decir, el PRI no mataba periodistas. Los exprimía, mediante amenazas o actos de presión, por la vía económica. Este instituto político era manipulador y corrupto a más no poder, pero su represión no alcanzaba la integridad física de los periodistas, como sí mandó a "mejor vida" a sus férreos opositores del poder y a los que lo desafiaban con movimientos guerrilleros e insurgentes. A algunos periodistas les clausuró sus medios o les confiscó inclusive sus prensas para que, en efecto, se murieran de hambre y hasta les hizo saber a varios que podrían acusados de delitos graves si no se alineaban a los dictados del gobierno. O les daba golpizas despistadas a través de enviados y policías de civil. Nada más.
Corcholatazos
Van a correr muchas especulaciones de aquí a septiembre del 2023 en torno a la figura morenista que tratará de ganar la Presidencia de...
Movimiento Ciudadano: la incógnita
Hay serios temores de que los diputados del PRI en el Congreso Federal, o unos miembros del PRI más identificados con Andrés Manuel López...
‘Trabajo y Ahorro’ en mi recuerdo
Somos lo que somos porque alguien cinceló nuestro cerebro con lecciones de vida permanentes. Porque abrimos nuestro libro a la escritura de quienes de buena fe desearon trazar caminos de orientación a nuestra vida. Somos lo que somos porque el ayer se volvió historia edificante en nuestro espíritu y seguimos respirando el aroma de las flores sembradas a nuestra vera. Y por eso creo que mi primer trabajo me trajo todo lo bueno que hoy tengo, pues fue una escuela con maestros que sabían roturar la tierra para que la simiente diera frutos. Frutos que hoy son la razón de mi existencia y la culminación de una felicidad que justifica haber nacido.
Chapulines y chaqueteros
A los políticos profesionales, que viven solamente para asaltar el poder, no hay que creerles ni un ápice de su ideología ni de sus promesas de campaña. Si no, basta con tomar nota de cómo algunos traicionan la confianza de los electores que votan por lo que representa el partido y los colores, a veces sin conocer a los candidatos. ¿Y qué sucede? Que apenas alcanzan el número de sufragios para acceder a un cargo de representación, se vuelven unos chaqueteros cambiando de siglas o volviéndose dizque "independientes", sin considerar el sentimiento de los votantes. Ejemplos hay muchos, por montones, desde los regios Karina Barrón y José Antonio Martínez "La Papa" y no se diga los que en todo México se apuntan con los que más pueden servirles a sus intereses personales, dejando atrás su supuesta convicción intelectual.
