Tampico, Tam.-
La señora Chayito Martínez ha sido reconocida por el don que tiene para preparar uno de los productos con mayor tradición en el norte de México.
Y ahora, lo que comenzó siendo un gusto por la cocina podría convertirse en una oportunidad de negocio, aunque ella reconoce que lo hace más como un pasatiempo.
Pero incluso, en medio de una pandemia, esta mujer está demostrando que se puede emprender con éxito cuando a las cosas se les pone amor y empeño.
Y es que Chayito aprendió a preparar comida desde muy joven.
De hecho, en la década de los setentas su esposo, Juan Ángel Martínez Rendón, tenía un negocio de refrigeración en Reynosa, pero durante el invierno, cuando la demanda de sus servicios disminuía, ella hacía tacos de guisos en tortillas de harina.
Con el paso de los años se instaló en la ciudad de McAllen y recientemente las estuvo elaborando para invitarle a sus sobrinos y amigos.
Fue tan agradable el sabor que pronto le hicieron más pedidos y ahora, de voz en voz la fama de las tortillas de Chayito se está extendiendo también en el valle de Texas.
Aseguró que cuando le encargan las prepara con gusto, porque además de que a ella le complace el arte culinario, siempre es una satisfacción que alguien aprecie su comida.
“Les atrae mucho la calidad, por cómo saben y porque son suavecitas y caseras. Hay quienes me dicen que han probado muchas tortillas, pero que les han gustado más las mías.
“Mi hijo que vive en Houston me comenta, mami, es que tu receta es diferente porque de verdad te quedan muy buenas. No sé en qué consista pero sí están buenas (risas)”, platicó.
UN MANJAR AL PALADAR
Y es que son tan deliciosas que las personas no pueden dejar de comerlas, una tras otra, ya sea con guisados o simplemente solas.
“Recientemente un señor de Mission, Texas, me dijo que antes de ponerse a dieta quería probarlas, así que manejó más de 30 minutos para ir por un paquete. Después me llamó para decirme que no iba poder seguir la dieta porque las tortillas le gustaron bastante”, relató de manera simpática.
Chayito dijo que el secreto lo aprendió con una hermana de su suegra, pero con la práctica ella le dio su punto personal.
“Mi mamá hacía muy buenas tortillas y mi suegra también, pero no como las de su hermana y con ella vi la técnica. Las extiendo, dejo que se enfríen y las pongo a congelar. Al calentarlas se vuelven a suavizar.
“En las tiendas, el HEB, el Wal-Mart se encuentran muchas marcas de tortillas de harina, e inclusive en Reynosa hay unas que salieron hace años, las de El Abuelo. Al principio eran muy buenas, pero después si no te las comías en el momento se iban poniendo duras y las que hago las puedo refrigerar y siguen estando suaves”, mencionó.
Pero Chayito consideró que más allá de estar amasando para darles el punto al final las tortillas saben sabrosas porque Dios le ha dado ese talento y dijo sentirse muy agradecida.
Y accedió a que si alguien del público quiere probarlas le llame a su número telefónico +1(832) 248-5909 y, en la medida que su tiempo se lo permita, con gusto les preparará unas ricas tortillas de harina.






