Monterrey, N.L.-
“Un editor es dos cosas trascendentales: es un mago, en pocas palabras; porque conjunta muchos elementos a fin de que aquella idea nacida de la mente del autor termine convertida en un libro, y por otro lado, es un agente de cambio nato de la sociedad“, expresó la poeta, promotora cultural y editora Paty Laborde, ayer al recibir el reconocimiento al Mérito Editorial UANL en el Marco del Día Internacional del Libro que se celebró el pasado 23 de abril.
Ayer por la tarde, se reunieron en la Casa Universitaria del Libro, autores de La Naranja Editores, amigos y familiares de la galardonada, quienes aplaudieron con mucho entusiasmo este nuevo logro de Laborde, quien se mostró emocionada por la distinción.
Acompañada de José Garza, Secretario de Extensión y Cultura; Antonio Ramos Revillas; Director de Editorial Universitaria y el autor, Carlos Jair García Guerrero, elogiaron respectivamente la labor de Patricia Laborde en el ámbito editorial de la localidad.
“Admirada por escritores, promotores, editores y libreros, ha dedicado gran parte de su vida a la formación de lectores críticos a través de la publicación de obras que activan la imaginación, estimulan la creatividad e invitan a expandir la mente.
“Si producir un libro es un arte, Patricia Laborde se ha consagrado como una artista de la edición”, manifestó Garza Acuña.
Agregó que desde temprana edad, Laborde encontró su vocación en las letras, ya que a los ocho años empezó a escribir y a los 14 empezó a publicar con el seudónimo de “Ópalo”.
Antonio Ramos mencionó que según la definición de la palabra “edición”, “editio“ en latín, significa la: “la acción de producir algo, de trabajar en servicio”.
“Es cierto que siempre estamos en un proceso de edición de mejora: cuando nos levantamos y preparamos para irnos al trabajo en la escuela, solemos mirarnos al espejo para editar nuestra vestimenta.
“Los editores, o al menos el verdadero editor, está tan enamorado del papel como de las fuentes tipográficas; sabe del realce de las portadas y del filtro UV ; el verdadero editor busca colecciones editoriales de otros países, constata los colores, títulos de libros, las portadas, la enumeración , las sangrías.
“Todo ese trabajo es el que el día de hoy agradecemos y honramos en Paty Laborde. Editores que corrigen textos, editores que hacen libros, editores que piensan colecciones, editores que marcan identidades”, destacó Ramos Revillas.
Laborde por su parte, señaló que un manuscrito atraviesa como por 20 etapas a fin de llegar a las manos del lector, quien es el que finalmente decide el destino del libro.
“Curiosamente no es el editor, ni el escritor, ni el librero; es el lector quien decide hacer suyo el libro o no. He pasado por todas las etapas, a mí me encanta empujar a las personas a que brillen, me encantan empujar a las personas a que se pongan la investidura de escritor. Para mí es un poder invaluable decirles que están listos para comprometerse como escritores”, aseveró la editora premiada.



