Saltillo, Coah.-
En la parroquia del Santísimo Cristo del Ojo de Agua, en Saltillo, Coahuila, los feligreses conviven con una visitante muy singular que, con el tiempo, se ha ganado un lugar especial en la comunidad: una perrita que nunca falta a misa y escucha con atención los sermones.
Ella es tranquila y dócil, y se ha convertido en la mascota de la parroquia, siendo reconocida por su comportamiento respetuoso dentro del templo.
Quienes la conocen aseguran que no interrumpe las ceremonias, ya que se mantiene recostada en silencio, sin causar molestias a los asistentes. Vecinos del sector relatan que la perrita llegó hace algunos años junto a una familia del barrio, pero poco a poco adoptó a la iglesia como su espacio; y desde entonces, cada domingo entra y sale del recinto religioso, pero también asiste al catecismo los sábados junto a los niños de la comunidad.
Su presencia ha despertado simpatía entre los fieles, quienes la consideran un ejemplo de constancia, pues dicen, viene más seguido que muchas personas.
La perrita participa cada año en la bendición de mascotas y en las celebraciones patronales de la parroquia, donde recibe muestras de cariño de quienes la han adoptado como parte de la vida religiosa del lugar.



