México, D.F.-
Jis y Trino siguen siendo dos tipos que a la primera de cambio bromean y raudos sueltan la ocurrencia y luego la carcajada. Ellos, al igual que el Santos, que es sumo pontífice entre sus protagonistas creados a la limón, se pitorrean de la vida y de los años. “Dicen que la película de El Santos vs. la Tetona Mendoza” posee la esencia de la tira cómica que crearon a finales de los 80; y que el Santos sigue siendo un “anti héroe” y un “anti todo”, un personaje “poca madre”.
“El Santos se me figura que se puede inventar y hacerse héroe como los lancheros mexicanos que acabaron en Japón; es el ídolo que todo mundo hace de una tontería. Ese es el Santos, un anti héroe que es totalmente esquizofrénico porque no puedes definir si el Santos es muy macho o muy gay, muy niño o muy inmaduro”, señala Trino, quien junto con Jis, su comparsa y gran amigo, son los meros padres de ese enmascarado que el 30 de noviembre se estrena como actor de la pantalla grande.
Jis, arremete y con un humor un poco más serio afirma que el Santos se presta para que se metan a interpretarlo y darle distintas connotaciones; de allí que haya salido tan bien la película dirigida por Alejandro Lozano con un reparto de primera integrado por Daniel Giménez Cacho (Santos), Regina Orozco (Tetona Mendoza), José María Yazpik (Peyote), Héctor Jiménez (Cabo), Joaquín Cosío (Jefe), Jesús Ochoa (Diablo), Cecilia Suárez (Kikis) y los hermanos Bichir interpretando a los tres Cerdos.
“En mi opinión, el Santos más que una visión política tiene que ver con una especie de espíritu más íntimo, de un estado de ser humano… Nos damos cuenta de que nuestro enfoque ha sido el mismo a la hora de hacerlo, el Santos sigue siendo básico, es un ser ingobernable, inmaduro, mamón; más bien estamos con las ganas de que exista un medio que le abra las puertas a este personaje”, dice Jis.
Esencia escatológica
Los dos moneros tapatíos coinciden en señalar que la película mantiene la esencia y la atmósfera de la tira cómica que hicieron hasta mediados de los 90. Dicen que a veces era complicado transmitir el perfil sicológico de el Santos, pues como nació con un sistema de “profunda improvisación e irresponsabilidad”, ellos mismos no saben bien cuál es el perfil sicológico del Santos y lo redescubrieron con la cinta animada de 96 minutos a todo color.
“Los fans de la tira no se van a ver decepcionados por la esencia, porque si tu la ves sí tiene interpretaciones del director y de los animadores pero no se alejan nada de la tira. Tiene un plus, la tira es muy plana y acá está filmada como si fuera una película real, se mueve la cámara por acá por allá, hay secuencias; los más ultra del Santos se van a quejar de que la voz no es la que tienen en la cabeza, dicen ‘cómo Giménez Cacho’, pero es cosa de que se acostumbren porque es un equipo poca madre”, afirma Trino.
Son orgullosos padres del Santos, también de la película que tiene un casting soñado. “¿Qué casting de película mexicana tiene a este reparto?”, dice Trino, quien celebra la participación de Guillermo del Toro, Andrés Bustamante, Irene Azuela, Julieta Venegas y Dolores Heredia y está a la espera de que la cinta obtenga la clasificación B15, pues es una historia muy leve frente las cintas gringas.
Hay otro asunto que los fans del Sanx critican en las redes sociales: que los moneros se autocensuraron. “Todo mundo trae la idea de que hay una censura porque en los carteles y en el corto de la película no dice Tetona sino exuberante, voluptuosa, pero es una especie de autocensura aplicada porque sabemos que el administrador del cine de Celaya no va a exhibir el cartel porque lo ven niños. En vez de que él lo tache, nosotros lo hicimos, no hay problema porque en la película está la Tetona Mendoza en todo su esplendor”, señala Trino.
Luego apunta veloz: “No defraudamos en nada esa esencia visual, escatológica y totalmente underground de los fans, pero siempre van a decir que ya somos mamones”.
Trece años después de que se aventuró la idea de hacer la película del Santos, los dos moneros concretaron la idea; para celebrar la culminación de una cinta que planean sea la primera de una trilogía, hicieron coincidir la aparición del libro El Santos vs. la Tetona Mendoza. El desmadre detrás de la película, que ha publicado Tusquets, quien además ha lanzado la edición completa de El Santos. La colección, una caja integrada por nueve libros del enmascarado.
Jis le puso punto final a la historia: “Es una experiencia fantasmagórica que se dio de manera casi natural; empezó como una diversión de Trino y mía a fines de los 80 y principios de los 90, nos divertía mucho hacer historias en colaboración, esa esencia es la del Santos, es un tipo grosero, irresponsable, muy improvisado para bien y para mal, muy al ahí se va, así como puede tener mucha malechura, también puede tener momentos muy frescos; esa esencia tan rústica ha fructificado por el conecte con diferentes personas”.

