México, D.F.-
Del teatro al cine. Después de casi un año en cartelera, 200 representaciones en más de 30 ciudades, arranca el próximo lunes la filmación de la versión cinematográfica de “No sé si cortarme las venas o dejármelas largas”, tratando de darle un nuevo aire a la creación de Manolo Caro.
El elenco es encabezado por Ludwika Paleta, Zuria Vega, Luis Gerardo Méndez, Luis Ernesto Franco y Raúl Méndez, es decir, el mismo que teatro inició la historia (excepto Aislinn Derbez), que abría con el estruendoso ruido de dos disparos, uno por un posible homicidio y el otro al parecer por suicidio.
El primero, porque una mujer le dispara a su esposo, a quien le reclama su infidelidad, y el segundo porque un joven cae en depresión por carecer del apoyo de su novia y no volver a jugar futbol.
A partir de este momento todo se remontaba a ocho meses antes de los hechos, para tratar de explicar el violento presente.
“Soy fan de las obras que llegan al cine, no hay más satisfacción que la del teatro, porque es algo tan vivo e inmediato que no se puede explicar, pero por algo se lleva a la pantalla grande”, comenta Manolo Caro.
“Al final, en cine, puede salir en DVD o la televisión, algo que una obra de teatro nunca te va a dar”, agrega el dramaturgo.
En México, la más reciente adaptación teatral en el llamado séptimo arte fue “Perras”, de Guillermo Ríos, y una de las más descargadas en internet de forma ilegal, y a principios de año “La dama de negro”, con Daniel Ratcliffe y que se originó en una puesta en escena, atrajo a más de 2.5 millones de espectadores a taquilla.
Los Cambios
Por cuestiones evidentes de espacio, las obras adaptadas al cine cambian. “Mamma Mía” se trasladaba a una isla en la que decenas de extras bailaban aventándose al mar o bien, las escenas se realizaban de noche con antorchas o atardeceres al pie de un árbol.
“Chicago” mostraba, en la pantalla grande, a esa ciudad hace más de medio siglo, mientras que en el escenario la escenografía cambiaba para darle su espacio y tiempo.
“No sé si cortarme la venas o dejármelas largas” transcurre en tres departamentos de Polanco, pero al no encontrarse el edificio adecuado, se trasladará a uno de la Roma, aunque se maquillará para que parezca la colonia cercana a Chapultepec.
“Finalmente es una historia de interiores, hay cosas como la calle, el spa y los table dance que se verán, pero no cambian violentamente la historia; los personajes principales no se modificaron”, señala Caro.
“Lo que sí tuvo que verse fueron cosas como el vestuario, que en teatro es monocromático, gris y rojo, ahora se tuvo que ver cómo se vestirían normalmente”, expresa el también creador de “I love Romeo y Julieta” y “1,2,3 por mí y todos mis amores”.
El rodaje se realizará en sólo 25 días, menos de un mes, bajo la producción de Alex y Santiago García, y Rafael Ley. Tendrán actuaciones especiales Juan Pablo Medina, Marimar Vega y Rossy de Palma (“Átame” y “Mujeres al borde de un ataque de nervios”).

