Monterrey, N.L.-
Propietarios de salones de fiesta exigieron al Gobierno de Nuevo León que se les permita reabrir sus puertas el 1 de julio.
Este día cerca de 800 empresarios agrupados en Salones Unidos pidieron a las autoridades estatales la anuencia para levantar sus cortinas al argumentar que 50 mil familias dependen de ese giro.
Los afectados indicaron que el cierre por la pandemia de Covid-19 ha representado un duro golpe para su economía.
Añadieron que de ser aprobada su petición, seguirían todos lo lineamientos de la Secretaría de Salud para prevenir la propagación del Coronavirus.
Entre las medidas están: el uso de gel y tapetes sanitizante en las entradas, uso de caretas para empleados, toma de temperatura y sana distancia.
Los inconformes alegaron que su giro es muy similar al de los restaurantes por lo que pidieron hablar con el Poder Ejecutivo.
Se espera que mañana sean recibidos por autoridades estatales para plantearles su propuesta.


