Aquí en la border miles de personas cruzan diariamente: van a la escuela, al trabajo o simplemente a mirujear de “shopping”. No hablo de los haitianos, porque esa es otra historia, cientos se van con todos sus huercos y quiensabe donde los metan.
Dirán… pero hablas de Hidalgo no de McAllen, pues no, porque ya saben que para llegar a McAllen es más lejos y te tienes que echar cerca de 20 minutos en auto pa’ llegar a La Plaza Mall o de perdida a un Walmart o Target.
Pero los que se quedan aquí en Hidalgo, ya saben que no tienen que ir tan lejos pa’ “cazar” las ofertas, de esas que llaman una-oferta-de-una-vez-en-la-vida.
Y sí, antes ignorabas el pueblo, si acaso pasabas por una Whataburger, que ya les dije me enoja que le pongan candado al baño, mejor vayan un poco más delante y lleguen a Burger King donde hay baños rechinando de limpios y sin cerradura.
A mi amá Esther le gustaba pasar de salida, cuando ya nos íbamos a una tienda de chinos que vendían racimos de flores, de esas que podías presumir en tu casa con un buen arreglo, pos pa’ que se vea más alegre la estancia.
Pero poco a poco las tiendas de orientales las han estado cerrando y en su lugar al parecer llegaron unos hindús que le dieron bien al clavo con tiendas de remate de los saldos que dejan en Amazon, Walmart o Target. Bueno eso dicen.
La Black Friday Deals Hidalgo empezó bien campante a ofrecer el viernes el artículo a 8 dólares. Con suerte y en la arrebatinga puedes hallar celulares, “cases”, audífonos, lámparas, juguetes, sweaters, calcetines, pero también libros, cereales, sobres de sopas, refrescos, vitaminas, eso sí revisen la caducidad, de seguro ya están caducas.
Rosa María está bien ansiosa porque ya viene su cita de la visa, después de tres años, porque quiere acompañarme al Black Friday y encontrar unas pantunflas, una caja de bolsas ziploc (¡es un ansia por cuidarlas!) o de perdida unas pestañas en oferta.
Si no les importa mucho que hayan caducado un mes, encontrarán algunos ¡de un año vencidos! Ya en la tienda pusieron su advertencia, para evitar devoluciones: “algunos artículos pueden estar pasados de tiempo”.
En una ocasión me encontré un amigo que me recomendó unos refrescos de lata de naranja, no le entendía nada porque tenían letras en árabe. “Están muy ricas, lleve algunas”, me dijo. Y sí, como estoy muy actualizado, le tomé una foto y la busqué en Google y me salió que eran de la compañía Coca Cola, así que me dio algo de confianza.
Pero como les digo una cosa, les digo la otra: si no van el viernes que hay chorro de cajas de cartón con sorpresas, los ansiosos dan la vuelta a la manzana del Black Friday, quesque ya se corrió la voz en el vecindario.
No sé si me entiendas brody, pero me está dando una ansiedad cada miércoles que todo está a 50 centavos, pa’ darme ir y encontrar esas “joyas”, como me he encontrado (¿para qué lo quiero?) un catálogo antiguo de Sears de 1900 o unos manteles y platos de cartón del Grinch pa’ decorar la próxima Navidad.
Somos y digo “semos”, porque todos andamos en McAllen buscando novedades, que luego no sabemos dónde ponerlas en casa. Pos acá están creando una necesidad de ansia loca, pa’ ver si llegó algo que nos convenza a precios regalados.
Quienes viven en Reynosa, ya saben hasta el pan blanco de barra lo compran allá. Les digo porque ya está todo muy recaro y todavía encuentras buenas marcas en las tiendas de dólar.
Bueno brody, les deseo un buen fin de semana. Sean felices y no hagan corajes en la cruzada del puente.


