Ni qué refutar a La Yunta; “lo que se ve no se pregunta” (diría el gran Juanga). Nosotros agregaríamos, que tanto beneficio nos abruma y no hay que cuestionar nada. Ni cómo rebatir lo palpable y que ha alivianado al rancho un buen guato. A lo hecho pecho, nadie se la puede hacer de Pedro al Cabildo o a la alcaldesa, porque sí se hizo mucho, sí se está haciendo bastante. Como nunca antes, así para acabar pronto. Qué bueno y no por ellos, sino que por Nuevo Laredo, por la raza.
NO SEAN DE HOJALATA
Hojaldre aquel que le ponga peros y que la quiera hacer de tosferina, al respecto. Las nuevas generaciones deben saber y entender que los “jóvenes” que ya tenemos un tostón y más, reconocemos y bien que lo sabemos, que esta ralea de La Yunta actual sí que se la ha rifado en dos años. Que el gobierno burricipal ha hecho más que lo de los últimos 17 alcachofas del rancho, incluso que dos y hasta tres trienios juntos, comparados con solamente este par de años que llevan los de ahora.
NO NOS HAGAMOS WEYES, NI REYES
Son 35 años de puras malas o de no tan buenas, como ahora. No como estas de lo que se ha aterrizado en los últimos 24 meses. Y sí, en sólo dos años se ha hecho ¡mucho más! que en todos los trienios, de las 15 administraciones burricipales. Así de neta, Chi Mai que sí. No vayamos tan lejos, en los cinco años de Enriquecido Rovas, no se hizo lo que ahora en el corto tiempo de Carmen Lilia al frente de la comuna. ¿Comuna? Como una porqueriza fue que dejó el ejido aquel malvado bandido “Tres Pelos”.
NO LO VEN LOS PILLOS
Por puertas, en la vil nylon estaba el ejido antes de que ella, su Cabildo y su gabinete llegasen. Ahora hay mucha obra, la podemos ver, con y gracias a las más de 18 mil luminarias nuevas, lámparas que no se tenían en el pasado panoso del “Rovas” y anteriores. Ayer Nuevo Laredo vivió un informe de gobierno que gustó a las fuerzas vivas que se dieron cita en el Centro Cultural Nuevo Laredo. Ese albo elefantazo gacho, el cual hace casi 20 años, dizque levantó “El Pepón”, pero que lo hizo tan mal que es hora y fecha, que todos los siguientes y hasta este gobierno actual, le sigue inyectando feria, para medio dejarlo bien parado.
LACHO, ÑAÑEL Y RICITOS
Acudieron al informe de gobierno Horacio, Daniel y Ramón, no sabemos si buscando el perdón del pueblo, queriendo algún despistado reconocimiento de la raza o bien, para empezar su nueva intentona individual de cada uno de los tres, de conseguir una candidatura Morena a alguna diputación, digo para segur evenflando del dinero de los mexicanos, de los tamaulipecos y de los nuevolardenses. Esta trinca diabólica, cada uno por su lado, felicitaron a Carmen Lilia por lo realizado. Les faltó decir que la mujer hizo más que ellos, como es el caso de la obra pública y los drenajes sanitarios y pluviales. Si bien, Lacho hizo el Puente Tripas, se le reconoce, pero hasta ahí.
EL BUENO, EL MALO Y EL O.G.T.
En este Pedro del líder charro de los pobresores haciéndosela de flatulencia al gober, ya quedaron claras varias cosas; Que el bueno es el Doc Colachón, el hombre fue hasta donde están de baquetones los maistros, los cuales se la pasan aplastando las tepalhuanas, los aguacates y el sapo. El Malo es el silvestre Tutankamón de Nuevo Laredo, que quiere posiciones políticas para la elección que se viene y papearse. Los que la están pasando hojaldre son nuestros mocosos, más días sin clases, sin aprender, sin enseñanza. Así que a ver cuándo los webbones pedagogos se dignan presentarse a las aulas. ¡Ah! pero eso sí, los señores van a cobrar su quincena enterita y sin falta. ¡No te acabes México!
AHÍ PARA LA OTRA
Neta que los padres de familia deberían estar más alivianados, no tragársela tocha y morocha sólo porque los profes dicen que el estado está mal y que ellos tienen la razón. Ya no son los tiempos prehispánicos, ni de la conquista, ni tampoco de la independencia, ya pasamos la revolución y la época de reforma, en serio que estamos de la fregada, permitiendo que un muerto en vida, ponga en vilo a todo el estado y que la población más valiosa de Tamaulipas, o sea, nuestros niños y adolescentes, estén empapándose de más “oscurantismo”, lejos de los salones de clases y de la enseñanza de quienes juraron educarles.
NO HAY JURAMENTO DE DOCENTES
Los profes no tienen ningún juramento o compromiso como sí lo tienen los galenos. Ahora ya entendemos el por qué. A los muy estimados lectores les recomendamos leer dos ensayos de juramento que los profes deberían adoptar, pues son informales, de ellos dos, no oficiales. Pero no, en pleno siglo 21 no hay nada de lo que han ideado dos excelentes profesores como Pablo Boullosa y Miguel Álvarez Acosta, El de Boullosa empieza; “Juro por aquello que me parece más sagrado, y por todos los maestros vivos y muertos, tomándolos como testigos, cumplir las siguientes promesas: En el ejercicio de mi profesión consideraré, antes que nada, la educación de mis alumnos. No le antepondré ni los intereses de mis jefes, ni de las autoridades educativas, ni los de mi sindicato, ni los de mi iglesia, ni ningún otro”.


