Vino The Weekend y no hubo partido en el siguiente weekend. La cancha del BBVA no termina de cuajar, no hecha raíces, no ha sido ni es cancha de nivel mundial, que si un hongo, que si el terreno, que si no sabían o si sabían, pero a fuerzas tenía que ser en La Pastora; lo real es que la cancha de primer mundo ha quedado a deber y deberán pensar en como ponerla a punto para el mundial del 2026.
Pero aterrizando en el presente, el manejo de eventos en el club y los calendarios de la liga ya pasó factura teniendo que posponer el partido pasado en contra de Santos Laguna. Este torneo ha sido bizarro con el parón para ir a jugar en las alfombras de Estados Unidos que ya hasta en la NFL se cuestionan si valen la pena con la lesión de Aaron Rodgers, y acá guardando dimensiones, nos lesionó a quien se perfilaba para ser el goleador, Germán Berterame.
Leagues Cup, partidos pospuestos, juegos de jornadas futuras en el presente y canchas en mal estado. Un concierto de tal magnitud se sabía desde hace mucho tiempo ¿por qué calendarizaron así? Solo la Liga y el club saben, pero el espectáculo ya de por si desprestigiado por meter a calzador un torneo en USA, se devalúa cada vez más con una organización que brilla por su ausencia, con directivos que no parecen saber donde están metidos y una afición que se queda como el chinito, nomás milando como otros equipos jugaban y su estadio necesitaba de renovar toda una cancha.
Real Madrid acaba de terminar una obra de arte en el Santiago Bernabéu, canchas debajo de sus canchas, tecnología de punta para poder tener un recinto que reciba múltiples eventos, una casa digna de un equipo e institución que saben lo que quieren y tienen directivos con visión y experiencia para lograr la misma.
En Rayados particularmente, parece manifestarse novatez en la oficina y en la cancha, los resultados, el ajetreo, la planeación y sobre todo la reacción ante las adversidades han mostrado que hace falta algo de tiempo y mucha paciencia para ver lo que desean plasmar, si bien han mostrado esbozos de sus intenciones, el llevarlo a la realidad es un tema que demanda tiempo y experiencia que al menos en estos meses, no se han manifestado.
En algún punto tendrán que arreglar la cancha del estadio, no solo el Mundial espera, sino cada semana hay partidos de la rama varonil y femenil y las quejas son recurrentes sobre el estado de un pasto que al igual que el futbol cancha de Rayados y Rayadas, todavía no ha echado raíces.
The Weekend nos quitó un partido, la novatez de la directiva y cuerpo técnico nos pueden quitar una temporada, pero todavía queda tiempo y el tema queda en manos de expertos de cancha y oficina, la afición le queda esperar con paciencia, misma que en las oficinas no tienen al cobrar los abonos y boletos de cada partido.
Tiempo al tiempo y esperemos ver un estadio y cancha de nivel mundial, no solo para el 2026…sino para el 2023.
¡Saludos desde el Sillón!


