Rayadas se disfrazó de equipo chico y la jerarquía que intentó tener en la ida, se fue por la coladera en la vuelta. La falta de referentes en el plantel es obvia cuando tu portera se equivoca en todos los goles de la final, tu defensa sin coordinación con la portera y un equipo que mostró actitud, pero faltó aptitud en algunas líneas que necesitan de renovación para poder tener las alturas de una liga en crecimiento.
Ahora tienen más técnico, pero hacen falta referentes. La partida de Bernal y Van Dongen dejó huérfana la posición de liderazgo, esas líderes que, aunque se equivocan, saben como compensar y empujar al equipo con respuestas a preguntas que todavía no se preguntaban.
Jugadoras como Vale del Campo, Burkenroad, Diana García y Marcela Restrepo, intentaron este torneo tomar las riendas del equipo, y hasta cierto punto lograron llegar más allá de lo esperado, pero a la hora de enfrentar a las gargantonas, perdieron ambos encuentros por marcador similar, con errores puntuales que no caracterizan a las grandes jugadoras, pero que al final pudieran estar en camino de serlas, ya que estaban acostumbradas a ser las secundarias, pero ahora en el rol principal, todavía no saben como actuar, o al menos dejar de regarla.
América con referentes como Camberos y las españolas, se comieron vivas a las regiomontanas, porqué simplemente capitalizaron errores infantiles de la portera, que, teniendo a la heroína del bicampeonato en la banca, corrieron el riesgo de desarrollar a una jugadora que, en estos momentos, no supo responder a la hora cero.
Mas allá de echar culpas, la directiva no creo presupuestara que pudieran llegar a la final, con el plantel necesitado de cambios, pero al pareces tampoco sabían de la capacidad de la directora técnica y su trabajo psicológico con el plantel. Al final siempre el común denominador es la directiva, su falta de visión y planeación, como para ahora tener al plantel más subcampeón de la femenil.
La jerarquía no se forma, en esta liga se compra, porque la formación de jugadoras está en el extranjero, no solo en el femenil sino también en el femenil, que ahora buscan con las actas de nacimiento de los que viven allende la frontera norte, el cómo tener talento que no se sabe formar aquí.
Rayadas simplemente se hizo jaraquiri en cada gol recibido en la final, errores específicos y puntuales de un plantel con buenas pintas, pero que requiere piezas en el rompecabezas que sean de jerarquía, que sepan como reaccionar y hacia donde trasladar el balón en los momentos de desesperación.
El único problema es que la bola está en la directiva, veremos que pasa con los nuevos mandamases, si es que saben adicionar a este plantel femenil que es el único que da de que hablar últimamente.
Por ahora a analizar errores, a revisar altas y bajas, porque desde la portería hasta la delantera, ya no pueden desperdiciar contrataciones, necesitan buscar jerarquía y referentes, punto y final.
¡Saludos desde el sillón!


