A unas cuantas semanas de que arranque la Copa del Mundo, allá en la Sultana del Norte los preparativos caminan. Excepto el tren bala de Sammy que todo parece indicar que quedará en una trenecito de feria con montaña rusa incluido. Todavía no lo inauguran y ya llevan varias víctimas que han pasado al otro mundo en percances sangrientos.
Otros que fueron afectados en accidente, siguen siendo ignorados.
Los alcaldes, como los de pueblo cuando los va a visitar el gober, sacaron la escoba y unos cuantos botes de pintura para hermosear nada más por donde vea la suegra. Al final del día, el área metropolitana de Monterrey es un ranchote grande…
O explícame cómo es que algunos pudientes de la exHacienda El Canadá, fueron a pernoctar, previo a la apertura de una tiendota por aquellos rumbos, ansiosos de que les metieran la membresía a 600 pesos.
O cómo es que un funcionario que se cree Kevin Costner (de Temu) en Yellowstone, presume su vida de hacendado milloneta y anda rescatando caballos y osos maltratados y a los humanos que los aplastó una losa de concreto de varias toneladas, de una obra estatal, no les hace caso.
Las obras premundialistas han estado afectando a la demás gente, no solo a los que tiene la desgracia de vivir cerca del estadio de La Pastora o circular por el aeropuerto donde traen un verdadero desbarajuste con las obras, cuya realización, permitirán a ciertos funcionarios hinchar sus cuentas en Texas y en paraísos fiscales.
Pero eso es aparte…
La raza anda emocionada con las migajas que le aventó FIFA a México, donde se jugarán unos cuantos partidos con selecciones de quinta, pero que ellos encantadísimos de gastarse un billete (suyo o de sus papis) para ir a la tribuna y hacerse una tomas instagramaeables, aunque no sepan nada del futbol ni conozcan a los jugadores que vienen.
Eso de que México haya aceptado que le dieran las sobras es indignante, pero ya sabemos que los federativos son parte de la mafia que controla el fútbol en el mundo y no le rinden cuentas a nadie.
Una pena también que el gobierno mexicano haya respaldado esa propuesta, pero como ni saben, ni le entienden, ni les gusta, ni les importa el futbol, permiten que quienes lo manejan, lo hagan a su antojo e incluso les permiten que ciertos equipos sigan disfrazados de lavanderías, pero con razón social de club de fútbol.
Y las cosas seguirán igual…
Por ahora, el equipo que representará a México ya está afinando su maquinaria y a punto de arrancar, todavía hay algunos que quedarán fuera y los que juegan en el extranjero, casi todos vienen desinflados.
Orbelín, Giménez, Jiménez, Chávez, Edson, Mateo, Huescas, Montes, Huerta, Berte, Luis Chávez (si es que los incluyen a estos tres)… los únicos que vienen como navajitas son Obed Vargas, Johan Vazquez y Quiñones, aunque el moreno, jugando en la liga de los Camellos no significa gran cosa. Los demás, vienen balbuceando…
Esperemos alguna babosada que se saque de la manga el Vasco, tal como le encanta. De hecho, considerar a Ochoa, ya es de risa.
SAQUE DE NETA…
Al final se cumplió lo dicho: La Máquina, con sus mejores jugadores –con silbato y tarjetas– se llevaron la Copa.
Nada más qué decir.
Si en algún momento el Cata Domínguez hizo como que saltaba y dejó pasar el balón, y Vigón metió un gol para llevar a a los Pumas a la Final en aquel juego (de varias Liguillas) que vendió Cruz Azul, ahora le tocó a Pumas hacerse de un billete.
¿O cómo te explicas que cuatro pumitas que en todos los juego son leñeros, mugrosos, aguerridos y puercos para jugar, se le quedan viendo a un atacante cementero para anotar… en el minuto 95… de una Final…?
No tiene otra explica$ión…
O sea, Pumas perdió, pero ganó…


