Javier Hernández fue un gran futbolista que logró muchos goles y jugó en equipos élite varios de ellos, fue figura e ícono de un país como México que regularmente no exporta muchos jugadores a ligas extranjeras de peso y tampoco de menor envergadura.
Desde hace tiempo que “Chicharito” como le decimos los cuates y algunos periodistas que son sus amigos, eligió ir a USA y su carrera comenzó un declive que todavía parece no terminar, que más que al suelo ya está excavando debajo del nivel del mar en lo que sería su tumba futbolística.
Javier es hijo de futbolistas, tanto padre y abuelo, éste último muy reconocido y su padre de buena fama también. El decir que por ser futbolista no es una persona inteligente, o demeritar su vida o acciones por tener este trabajo no es precisamente lo más adecuado, siendo la discriminación por diferentes temas algo común en México y el mundo, donde tenemos por deporte el creer que sabemos.
De un tiempo acá, sin tener que ahondar en temas privados, Hernández tuvo eventos mediáticos con parejas y ex parejas que provocaron el estar en el ojo del huracán público, ya que tuvo relaciones sentimentales con mujeres de profesiones que están en el ojo de los medios, que dicho sea de paso, si alguno tiene autoridad moral en algún tema, háganmelo saber; pero lo que realmente estuvo en el pedestal del linchamiento sobre “Chícharo”, es que comenzó a usar sus redes sociales para temas que si o sí, causarán revuelo, sobre todo si se precede de tener sesiones con influencers como un señor Dreyfuss que junto a muchos otros, han comenzado a dar lecciones de vida sobre las cuales basan sus riquezas e intentan influenciar por la razón que usted guste, al mundo entero.
Estamos en un mundo cambiante, que, si bien no es nada nuevo, al igual que en los reproductores actuales, parece que le ponen 2, 3 o 4X a la velocidad en que todo sucede, y es difícil estar al tanto de tendencias y opiniones que para bien o para mal, minorías ruidosas o mayorías silenciosas imponen sobre los demás, independientemente si tienen o no razón. El feminismo es uno de esos temas, de los cuales, si lo esperaban, pues no, no planeo mojarme con el mismo.
Lo que, si deseo expresar desde un punto de vista de aficionado, es que ni Javier es referente en ser experto en el tema, que utiliza sus redes sociales personales, que dice lo que piensa y busca, o pareciera así, influir sobre las masas sobre un tema que dudo mucho tenga una pizca de idea el como se maneja, las luchas históricas al respecto y porque no decirlo, el como se ha consolidado para algunos, pero desvirtuado para otros.
El linchamiento mediático es normal, así como su intento de juzgar moralmente en sus redes, ha recibido una sopa de su propia opinión…interesante, ¿o no? De igual manera en algún punto ya le hicieron entender que más allá de ser sus redes, su nombre representa una imagen ligada a la imagen de otros, en este caso instituciones, sobre todo si en sus redes pone fotos con su camiseta de juego, por lo que, si bien quisiera expresar opiniones de vida, debería estar un su derecho de hacerlo, así como los demás de juzgarlas, estamos en mundo donde la imagen más allá de los hechos dicta mucho.
En lo personal creo que Javier tiene derecho a expresar, los demás a juzgar sus ideas, debatirlas y rebatirlas; lo que no creo es que se deba terminarle un contrato o agredirlo de manera agresiva ni física ni verbalmente, ya que dudo que haya muchos o si acaso una persona en este planeta con la calidad moral de tirar la primera piedra, pero en aras de mejorar y aprender, pues desnuden los argumentos de Javier, sobre todo personas de inteligencia comprobada que sepan de que hablan, porque si representantes de medios serán nuestros referentes, realmente creo que nos iremos al carajo muy rápido, ya que hay que saber diferenciar entre entretenimiento e información, y aun así, saber algo no significa comprenderlo, por lo interesante sería debatir con Hernández, que el se presente desnudo de ideas y ver si realmente sostiene con argumentos lo que predica o solo queda en un influencer más que solo busca clickbait.
Peligroso sería si Javier fuera un político queriendo hacer ley lo que dice en sus reels, pero siendo un mero video que llega a millones, pues hay oportunidad de dejar de seguirlo, de comentar su idea, de debatirla y al final, entender que si te dejas llevar por lo que dice un futbolista cuya expertise no es ese tipo de temas, entonces el que tiene que hacer algo al respecto es uno como consumidor, que si bien disfrutamos los goles del Javier delantero, pero no tengo ni la más mínima obligación de hacerle caso al “Chícharo” filósofo, bajo la premisa en la que creo es mejor juzgar la idea que a la persona, solo veo a un jugador en estado vegetal, al borde de su retiro, que llamará la atención por muchas cosas, pero tal vez no por su inteligencia emocional.
¡Saludos desde el sillón!


