Antonio Mohamed se fue de Pumas para recuperar las ganas de seguir dirigiendo un equipo de futbol profesional. Se le criticó mucho por abandonar el proyecto. Priorizó su tranquilidad, y la pelota se lo ha recompensado con generosidad.
El Toluca es de nuevo campeón de la mano de Antonio Mohamed, quien con la victoria contra Rayados en la Leagues Cup le dio a los Diablos Rojos una marca que en el futbol mexicano será muy difícil, pero no imposible, de volver a lograr: bicampeonato de liga, Campeón de Campeones, monarca de la CONCACAF y ahora la enorme copa binacional.
Antes del absoluto dominio del Toluca en el año calendario, el América reafirmó su grandeza con el triplete de liga. Dos hazañas que solo se pueden lograr con presupuesto bien invertido en jugadores, técnico y mentalidad ganadora.
En su momento, Tigres tuvo las tres cosas, pero no fue suficiente para ganarlo todo. La única final que se sabía más compleja de ganar fue la del mundial de clubes. De allí, en el papel se tenía lo suficiente para quedarse con el pódium en varias de las finales que se perdieron.
Cuando Tigres comenzó a renovarse, por las buenas y por las malas, se esperaba que la transición fuera llevadera; incluso a pesar de los tumbos se llegó a dos finales ante el otro equipo más regular, los Diablos del Turco Mohamed.
Y pues allí, en esos segundos de fortaleza y control mental, la gran diferencia ocurrió, y los felinos se quedaron a la orilla.
En estos tiempos de inmediatez, los equipos protagonistas tienen oportunidades locales y regionales relativamente frecuentes de quedarse con algún campeonato que alegre a sus aficiones y aumente su prestigio, el de sus jugadores y de su técnico.
En alguna parte del camino, los mandos de CEMEX y Sinergia Deportiva perdieron el rumbo y en pocos meses dejaron caer a los Tigres, de muy fea forma.
A lo mejor deberían hacer lo que hizo el Turco Mohamed: tomarse un descanso, arreglar sus ideas y regresar con solamente una: ser protagonistas.
DE REBOTE
Sin convencer, las Amazonas siguen invictas en la Liga BBVA MX Femenil con su formato raro de dos grupos. Hasta ahora han ganado sin la contundencia goleadora desplegada por el América, el actual campeón y más poderoso en el papel.
El juego anterior, perdieron por lesión a su capitana Greta Espinoza; Anika Rodríguez sigue sin regresar, Jenni Hermoso cumplió su sueño mexicano y se regresó a “donde fue feliz”. Como en el varonil, los refuerzos que llegaron no son necesariamente las poderosas que habitualmente se unían al equipo.
Faltan los juegos contra las contendientes, y el poderío que se necesita para ser campeonas no se ha manifestado en la cancha. A preparar el rosario, entonces.


