Llega una edición más del clásico regiomontano con unos Tigres más limitados que el Atletas Campesinos en los ochentas (ahora que tan de moda se está poniendo esa increíble década).
Así es. Los felinos han tenido hasta el momento a su mejor refuerzo en Vucetich que es Rey Midas no Mago Merlín. Y no juega en el rectángulo verde solo pone las piezas donde deben ir pero si no hay piezas pues ni como hacerle. Aún así está haciendo notar su mano en lo poco que lleva luego de una pésima pretemporada que tuvieron.
Los Rayados en reconstrucción, con buenas contrataciones y técnico pero que lleva un proceso que lo mantiene como el menos peor de la ciudad. Llegan al juego del semestre para el norte de México con una final perdida recién contra Toluca, el nuevo Pachuca del milenio para los equipos regios.
Lo bueno de todo es que este partido se juega aparte y como anden pueden ser peligrosos aunque lo que menos tenga Tigres ahora es serlo. Rayados por su parte tiene una ofensiva de cuidado pero que falla mucho. Y su defensa central mala como se decía era la carne de puerco. Bueno, aquí los equipos regios están en igualdad de circunstancias.
Por eso este clásico es como en el siglo pasado cuando ganaba el menos peor. Un clásico no en la altura como nos habían acostumbrado sino en la mediocridad. Albiauzles en proceso y Tigres prácticamente con este semestre tirado a la basura gracias a sus directivos.
Que gane el mejor o mejor aún, el menos peor.


