Corría el año de 1991, en una finca de Toledo y celebrando su primera comunión teniendo solo ocho años de edad, cuando Julián López “El Juli” se puso por vez primera delante de una becerra, sin imaginar siquiera lo importante que sería su figura y su toreo en el primer cuarto del siglo XXI.
Pasando ese momento que hoy podemos calificar como histórico, el que sería la primera figura mundial del toreo en los inicios del nuevo milenio, Julián hijo de un ex novillero del mismo nombre se inscribía en la Escuela de Tauromaquia de Madrid, teniendo como era de esperarse un sobresaliente éxito.
El pequeño “Juli” después haber aprendido el ABC del toreo siempre acompañado de su padre, debutó como becerrista en Villamuelas pueblo natal de su madre ubicada muy cerca de Toledo en el ya lejano 1993, cortando a un novillo las dos orejas y el rabo, convirtiéndose desde ese momento en un niño prodigio del toreo.
En esa su primera etapa el entonces niño, toreó más de trescientas becerradas en España, vistiéndose por primera vez de luces en 1995 en la Plaza francesa de Mont de Marsan; haciendo su debut en festejos con picadores un día 16 de marzo de 1997 en la Plaza mexicana de Texcoco, pues por su corta edad, no podía lidiar como novillero en ruedos españoles.
Su presencia en México, tuvo en “El Juli” un inicio como torero que lo marcó para toda la vida, pues en su etapa de aprendizaje conoció y desarrolló su tauromaquia ante el acompasado ritmo de la embestida del toro mexicano, lo que le valió plasmar en su capote y muleta, el difícil arte de templar a los toros, convirtiéndose por sus triunfos y entrega absoluta en el ruedo y casi de manera inmediata, en un autentico ídolo de todos los aficionados taurinos de todo el país.
El 15 de junio de ese 1997 “El Juli” debutó en la Plaza Monumental México; en su tercer festejo en dicha plaza un 3 de agosto de ese año, el madrileño ante el clamor popular indultó al novillo “Feligrés” de la ganadería de “La Venta del Refugio” alternado con José Antonio Iniesta, Alberto Huerta y Gerardo Gaya, la faena a “Feligrés” catapultó al “Juli” a grandes alturas toda vez que ningún otro novillero español había conseguido un triunfo de esas dimensiones.
Después de una temporada de gran arrastre y sonados triunfos en plazas como las de Guadalajara y Monterrey donde tuvimos la oportunidad de verlo al lado del jimenense Alberto Espinoza “El Cuate”, el entonces novillero, regresó a España y antes de tomar su alternativa, participó en 82 novilladas cortando 199 orejas y saliendo en hombros en 65 ocasiones, obteniendo sonados triunfos en las plazas de Sevilla y en Madrid entre muchas otras ciudades españolas.
Con un curriculum impresionante Julián López “El Juli” tomó la alternativa el 18 de septiembre de 1998 en la Plaza de Toros de Nimes Francia, siendo su padrino el alicantino José María Manzanares llevando como testigo a José Ortega Cano.
A partir de ese momento “El Juli” se puso a la cabeza en el escalafón taurino, convirtiéndose por muchos años en la primera figura del toreo mundial.
Es mucha la historia que se ha escrito de Julián durante estos casi 25 años de alternativa, logrando innumerables hazañas en el ruedo y consiguiendo sonados reconocimientos hechos históricos, de ellos, la Medalla de Oro al mérito de las Bellas Artes en 2018 en un evento que presidió el Rey Felipe VI y que se llevó a cabo en Málaga España.
Con casi cuatro mil toros lidiados, cortando 2 mil 863 orejas y 97 rabos con 955 salidas en hombros, con 31 toros indultados y con 16 encerronas, el oriundo de Madrid anunció hace unos días su retiro de los ruedos.
A través de un comunicado “El Juli” señaló que no será una retirada, es el final de una etapa que ha sido maravillosa “El toreo ha sido y será la inspiración y el motor de mi vida, y doy este paso con la más absoluta felicidad por haber cumplido todos mis sueños incluso más de los que podía imaginar” puntualizó “El Juli”.
Al final de su mensaje el torero madrileño señaló, “Se acaba una etapa y empieza otra en la que necesito vivir muchas cosas que debido a mi entrega a esta profesión, no he podido disfrutar, como pasar más tiempo con mi familia, gozar de mis aficiones y ver la vida desde otra perspectiva, sin la presión de mi situación mi nombre o mi responsabilidad” señaló el madrileño.
Julián López “El Juli” está casado con Rosario Domecq hija de Pedro Domecq de la Riva y Rosario Márquez Amilibia ; Julián y Rosario son padres de los mellizos, Rosario, Fernando y de la pequeña Isabel.
Así de esta manera concluye una etapa gloriosa del toreo mundial.


