En una ocasión, de las varias que como reportero me ha tocado ir, sentí en carne lo propia lo que deben vivir en la cancha los jugadores que visitan la casa del Toluca.
Para llegar hasta el palco de prensa del Nemesio Díez hay que subir hasta lo más alto de las tribunas y, al final, acceder por una especie de escalera de caracol.
Así era al menos antes de remodelación. En aquella ocasión me faltó el aire, y eso que siempre he acostumbrado correr casi a diario, por lo que mi condición era más o menos aceptable.
Ese día, cuando llegué hasta el palco de prensa con falta de aire, me pregunté:
-¿Si yo llegué así al palco de prensa, cómo se sentirán los jugadores en la cancha?
Hoy los Rayados visitarán al Toluca, en el partido de regreso de los Cuartos de Final, con marcador a favor de 3-2, donde manejar el factor de la altura será importantísimo, sobre todo porque en la Ida los Rayados basaron mucho su accionar en la intensidad y la presión que ejercieron para quitarle el balón a los Diablos Rojos.
El miércoles pasado, el Monterrey dio su mejor partido del torneo, y quizá de la era Martín Demichelis. El marcador quedó corto para el dominio que tuvo en el segundo tiempo.
Pensar que los Diablos Rojos, líderes del torneo, se administraron, que queda corto, y creo que afectó sí, el parón de 19 días que tuvieron esperando a que se desarrollará el Play In, pero también creo que respetaron a la ofensiva de los Rayados.
¿Por qué ese respeto? Porque el Toluca está consciente de que su punto débil es la defensiva.
Así que sabía, como sucedió, que si se descuidaban el Monterrey podría hacerles más de un gol. ¿Cómo sucedió esto?
Pues porque Monterrey logró quitarle la pelota, como lo reconoció Mohamed en la conferencia de prensa posterior, ya que su poder ofensivo, el mejor del torneo, se basa mucho en tener la pelota.
¿Cómo le quitó Rayados la pelota? En base a intensidad, como lo demostró el tercer gol albiazul, cuando la presión rayada hizo que un defensa despejara mal la pelota y otro que al intentar regresarla a su portero se la dejara a Germán Berterame, quien sacó al arquero y mandó el balón a las redes, para el 3-1.
Punto clave es que por los efectos de la altura los Rayados no podrán ser igual de intensos como en la Ida, al menos no tanto tiempo, porque difícilmente soportaran así todo el juego.
Así que tendrán que administrarse y cuando tengan que ceder la iniciativa será importantísimo mantener la solidez, esa que les faltó al final cuando el Toluca se decidió a atacarlos.
En este escenario sería clave Sergio Ramos, quien aún no está listo después de haber sido baja por lesión, clave por su liderazgo para ordenar a la defensa.
Está claro que será un partido de alta tensión de principio a fin, donde Rayado puede avanzar, ya lo demostró en la Ida, pero tendrá que arreglárselas para aprovechar el punto débil del Toluca, su defensa, y aprovechar el cierto temor que el equipo de Mohamed pueda tener por el poder ofensivo rayado.


