Rayados necesita de urgencia una sacudida después del doble fracaso con sus equipos femenil y varonil. Una limpia que no debe tener intocables en el plantel de jugadore(a)s, ni en el cuerpo técnico.
Eva Espejo se había anticipado a lo sería un nuevo intento fallido de ser campeonas; dejó el banquillo para ocupar la dirección deportiva, y los dueños de la marca tomarán su tiempo para pasar el rastrillo, contratar refuerzos y ver quién dirigirá el equipo desde el banquillo.
En el cuadro varonil la humillación y eliminación en los cuartos de final contra el Atlético San Luis, desnudó a un equipo donde ni Rogelio Funes Mori, el histórico goleador, tiene seguro su puesto para la siguiente temporada.
Y si bien cada que termina un torneo los rumores de que se va y no se va el mellizo es un nuevo capítulo de su telenovela, esta vez seguramente los propietarios del Monterrey empezarán a buscar en dónde pudiera tener cabida, sin destacar la MLS de Estados Unidos.
No sería ni el primero ni el último de que un jugador estandarte de Rayados se despida de su afición, cuando se ve a leguas que Fernando “Tano” Ortiz no le tiene la suficiente confianza para ser titular, como pasó en la ida con San Luis y cuando lo sacó de cambio en la vuelta.
Sobre “Tano” se merece una nueva oportunidad, aunque lo persiga el fantasma del fracaso en Liguillas. Cierto, su equipo se convirtió en un hospital con tantos lesionados tras regresar de la League Cup, empezando por el español Sergio Canales, siguió Berterame y también Cortizo, entre otros.
Y mientras las Amazonas de Tigres sumaron su sexta estrellas, por dos de Rayadas, los actuales campeones de Robert Dante Siboldi tienen todo -superando a un aparente rival débil, el Puebla en cuartos-, para pasar a semifinales y buscar el “bi”. Pero, pero, pero…


