Pecado de soberbia

Últimas Noticias

Quienes saben de teología detallan que la soberbia, a veces llamada vanidad, orgullo o arrogancia, se considera el pecado fundamental y la madre de todos los vicios.

Esto se debe a que el primer pecado cometido fue un acto de soberbia por Satanás, quien se negó a reconocer a Dios como su Señor.

Al mismo tiempo la soberbia fue la trampa que sedujo a toda la humanidad personificada por Adán y Eva quienes cayeron ante el engaño que podían ser eternos.

En las escrituras existen muchas referencias a la gravedad de este pecado, en Santiago 4:6, versículo 10 se cita: “Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. . . . Humillaos delante del Señor y él os ensalzará”.

Pero ¿a qué se debe este pequeño Catecismo en un espacio destinado al deporte?

Muy sencillo: de un tiempo a la fecha, especialmente en las redes sociales, hay una verdadera guerra entre los aficionados de Tigres y, básicamente, el resto del mundo.

Los “incomparables”, como quieren que se les conozca, exigen al mundo que reconozcan la grandeza de su equipo y aseguran que aquellos que los critican envidian sus grandes logros recientes.

“Tragan de nosotros”, sentencian implacables.

Nadie puede negar que Tigres es una de las franquicias más exitosas del futbol mexicano, que sus contrataciones han sido las más importantes en los últimos tiempos y cuentan con logros que ya quisiera cualquier otro equipo no solo en México, sino en la región.

Sería estúpido renegar que cuentan con uno de los delanteros más letales que hayan llegado a nuestro país quien, muy seguramente, cuando se retiré podrá pelear el título del mejor extranjero que ha llegado a nuestro futbol.

El problema no es ese, el gran problema, el enorme pecado en el que incurren muchos aficionados de Tigres es que son soberbios… basándonos en la definición bíblica de la falta.

¿Cambia en algo que el futbol más allá de las fronteras de Nuevo León no reconozca a los felinos como un equipo grande? ¡Por supuesto que no! Seguramente seguirán ganando y peleando los primeros lugares de la tabla.

¿Debería de importarles que nadie reconozca su grandeza? Otra vez, considero que no.

En lo personal creo que nadie enviada los logros de los residentes del Volcán, lo que cae gordo es su insistencia de ponerlos en las cara de las otras aficiones, sus estridentes demandas de reconocimiento… su pecado de soberbia.

Un poco de humildad nunca hace daño.

[email protected]

- Anuncio -

Columnas

- Anuncio -