Sigamos soñando, bola de babosos, no se nos quita, cada cuatro años somos los mismos imbéciles, pagaditos, ahí vamos como perros al bofe, como burros de calandria, con los ojos tapados, creyendo a ciegas, confiando en el chicote que nos marca. Webbos, decisión, goles, jugar, todo eso ¡Y más! les faltó a la eterna DecepciónNacional, nuestros ratoncitos verdes.
En serio, que un servidor con 52 años de aficionado al pambol azteca (de hueso colorado), al ver este proceso premundialista, los partidos de México (eliminatoria clasificatoria y amistosos), todo el manoseo inmisericorde alrededor del evento, nunca habíamos sufrido tan grande decepción desde antes de la justa, nos fuimos desanimando al terminar Rusia 2018 y empezar el siguiente negocio de la gente dueña de la pelota. Sabíamos que no traíamos nada, que esta vez nos iría más o menos como en 1978 cuando caímos enArgentina por tres golizas, ante Túnez, Polonia y Alemania.Hoy como mexicano y jutgolero, estos cuatro años de dolor por tanta mediocridad y miseria, nos han matado la pasión por nuestro fútbol nacional, tanto a nivel de equipos, como de selección.
Nos queda el fut mundial, la Champions, la Eurocopa de Naciones, la Europa League de clubes, lo sudamericano y otras competencias, no nuestro pambol de cloaca, no con tanta pasión como a lo largo de más de cinco décadas.Sí, la puntilla, el remate se dio este miércoles, pero ya veníamos padeciendo descontento, todo por el manejo y lo que está alrededor de la pelota en tierra azteca. Y no estamos hablando al calor del coraje por el fracaso de nuestro representante en una justa de todo el orbe, sinceramente, hoy miércoles 30 de noviembre se nos murió por mucho el gran amor que teníamos por este, nuestro predilecto deporte-espectáculo.Y no fue solo debido al saldo de estos tres juegos en Qatar, sino que lo fueron matando los directivos del pambol mexicle, los metálicos dueños de equipos, la mafia de pantalón largo, los insaciables fariseos (la gente de los chescos, las chelas, la chatarrita, bancos agiotistas y todos esos que quitan y ponen, que le meten hebra y sacan borbollones de lana en México, esos que dictan el rumbo de esta babosada llamadaFútbol Mexicano).
VOLVIENDO A ESTE BODRIO
En la liga nacional, habría que volver con el descenso y ascenso, eliminar tanto jugador y entrenador extranjero, obligar a crear cantera, educar a las nuevas generaciones en que deben ir al frente, ir a tirarse a matar, sí, es verdad, con algo de defensa, pero no hay mejor defensa que el ataque, además de que el objetivo de este deporte es meter gol, es el ingrediente principal y que con dos anotaciones en tres partidos de mundial, así no se pinches puede.Ya después de tantas décadas el fútbol mexicano, tiene que decretarse una ley o algo por el estilo, de que no se debe jugar tan raspa, que debe quedar prohibido ser tan ranfla, como desde hace tiempos lo es México en materia de balompié. Porque regresando a esta basca de perro de los nuestros en Doha, a esta charlotada, sí que tuvimos muchos ejemplos de gente con ovoides, como para que el maldito traidor, falso y vendido DT argentino, Gerardo De Martino, les hubiera puesto mil veces a los jugadores con colita de ratón, las películas de éxito de otros selectivos de esta competencia.Por un lado los aguacates que pusieron los chavos de Australia, los Aussies demostraron que se tienen cojones y que no son el más débil de todo el mundial, y ya están en la segunda fase.
Igual detompiates los de Túnez que vencieron a la campeona Francia, aunque no les alcanzó a los africanos; los de Marruecos que ganaron a los belgas, que ya vimos que no son tan idem. Y que decir de los harbanos que se la hicieron a los inches ches, volvieron de agua a Messiy compañía; o los nipones a los teutones, esos enanos de ojos rasgados, corría ny peleaban como degenerados, arrastrando unas criadillas enormes, hacían surcos en el campo. Lo de esos equipos, son aguacates, lo de nuestros ratoncitos no es más que guacamole, pero de taquería barata, o sea, son más de agua que “avocados”.
Las decepciones son Dinamarca que esta vez fueron “El México de Europa”; y obvio que también nuestros enanitos verdes. Se acabó el amor macizo por nuestro fútbol local, ahora a disfrutar el resto del Mundial Qatar 2022, así como después y en lo sucesivo, lo haremos con los partidos de las ligas locales de otros países y las competencias a nivel selección de todas las otras naciones del planeta, menos la nuestra.
Estamos más que tristes, muy molestos, pero… ¿Qué esperábamos, si su servidor sabía muy bien que no la iban a hacer en este mundial, todo lo indicaba desde hace cuatro años, Martino y los vetarros estos, lo fueron marcando, igual que sus patrocinadores que los impusieron?Dijimos antes de la eliminatoria, que un combinado de chavales de Pachuca, Atlas, León, Toluca, Puebla y Santos, muchachos con harto hambre, con exceso de ganas de ir, la hubieran armado mejor, temíamos lo que ocurrió y ¡Ni modo! No fallamos.
La gente en México, los millones de directores técnicos de cantina o de sofá frente al televisor, sabíamos o intuíamos el desenlace en este Mundial y lo que serían cada uno de los nuestros, no le erramos, así fue.En fin, se acabó el amor, el intenso, ahora solo es diversión, así como ellos juegan con nosotros, en adelante nos distraeremos con esa su babosada, pero ni crean que con tanto fervor, gracias a Dios ya podemos ver fútbol de todo el mundo a través de la caja idiotizante, ese aparato llamado “lelovisión”.


