Turbulencia regia

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Misma historia, misma ciudad, mismos medios de comunicación, mismo entorno, diferente equipo. Tigres hoy sacude la mitad de la ciudad y le da motivos para reír a la otra. Guido Pizarro renunció y dejó tirado a su equipo, la verdad tal vez no se sepa, pero si habrá multitud de versiones de todos los periodistas y twitteriodistas que claman tener información.

Lo divertido es ver como los ciclos se repiten, ganas, te burlas, gastas dinero, le atinas a buenos jugadores, haces época y…se acaba el dinero infinito, le tienes que pagar a tu patrocinador, se hacen viejos y se van los referentes, llegan nuevos supuestos referentes y no dan el kilo, le inventas delitos a tu técnico (esto solo en Tigres) y el equipo se desinfla ante la falta de dinero (que abundaba en otras épocas) por lo que los de ahora son malos y los de antes eran buenos.

La calidad se paga, cuesta y mucho, no es lo mismo Rafa Sobis y Gignac que Rodrigo Aguirre y compañía, pero uno vale 5 y el otro 2, matemática simple y pura, la grandeza famosa se gana con billetazos y siempre ha sido así, y siempre será así.

Guido no está, Guido se fue, Guido no volverá jamás, ni Gignac, pronto se irá Nahuel que anda más en peleas con aficionados que en la portería, porque la moda ahora es irse mal, irse peleado porque la pobreza es canija y ahora solo alcanza para los “Chichas” que hay que sacar que es el más chaparro del mundo.

Sin lana no hay paraíso y en lo que se pagan deudas de antaño, ahora hay que aguantarse y recordar los buenos tiempos, meter patrocinios como si fueras Pachuca o subirles a los abonos, que el negocio no se paga solo y para volver a contratar gargantones, se ocupa dinero.

Los directivos siempre parecen inteligentes, vienen de empresa y están acostumbrados a lograr todo a gritos, pero los jugadores no son chalanes que ganan 20 mil al mes y que dicen sí a todo porque si no los corren, acá hay divas pesadas que no aguantan vara, que solo buscan beneficio propio y que en una era de valemadrismo, de bullying y demás, ya no aguantan gritos de la tribuna, de esos que consuelan el pago de un dineral por un boleto y cerveza.

Guido no aguantó, supongo que se dio cuenta que no ganaría nada con lo que tiene, que tendría que aguantar mentadas de madre de locos de tribuna que se creen que pueden madrear sin consecuencias, por lo que dijo adiós, gracias por todo y le acelero a mi Tesla.

Se fue Correa, se fue Guido, se fue Gignac y los que faltan, llegó un presidente que creía que todos le harían pleitesía como en las oficinas del cemento, porque quienes hemos estado en oficina sabemos que a los jefes con ego se le manda al carajo caminando sin mirar atrás, sobre todo si tienes lo que Pizarro en el banco.

Tiempos turbulentos, preparen la nota del estadio, los periodistas que se creen protagonistas de la noticia y los payasos que ponen notas “chistosas” por click bait, hay que distraer al coliseo antes que pongan el pulgar hacia abajo.

Interesante diría el “Chicharo”, y lo que viene.

¡Saludos desde el sillón!

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