Un mal chiste

Últimas Noticias

Pues no… Si durante 90 minutos no puedes tirar una sola vez, UNA, por lo menos UNA sobre el arco rival, digamos que las posibilidades de anotar gol son remotas, por no decir, imposibles, improbables.

En otras palabras: Si Tigres hubiera jugado sin portero, no hubiera pasado nada porque Rayados no tiró ninguna vez en 95 minutos a puerta. Un cabezazo muy desviado de Berterame y un tiro libre por encima del arco de Meza en la primera parte fue todo; hasta el 74 que cae el gol de Moreno invalidado por fuera de Juego.

Por ahí al 94 otro disparo que se va sobre el arco de Cortizo, pero a puerta nada. Digamos que las dos ocasiones de más peligro de Rayados fueron las acciones del arquero rival, que intenta salir jugando sin saber y en otra mala salida que va “A luchar por la justiciaaaa!!” con el puño en alto, no atina al balón, le cae a Moreno el rebote y lo empuja, pero se lo invalidan porque tenía la uña del dedo chiquito del pie derecho adelantado, según el VAR.

Cuando esto sucede no puedes culpar del todo a Rayados y escatimar mérito a Tigres, pues es obvio que la marca aplicada del cuadro de amarillo y azul impidió el libre accionar del equipo de casa.

Sin embargo… Si sales con miedo a tratar de empatar, estás más cerca de perder que de ganar. Palabra de Dios.

Porque en este bendito y mediocre futbol no necesitas ni siquiera ganar, ni siquiera anotar para avanzar a una Final porque con dos empates sin goles en ida y vuelta, puedes llegar a disputar una Copa.

Una cosa es que como dice tu himno: “tener un gran respeto a tus rivales…” y otra es tenerles miedo. Mandar a tres volantes defensivos –Celso, Romo y Aguirre– dejando solo a Meza pegado a la banda y nadie que te filtre una pelota decente a Berterame y Funes, nadie que te invente una pared, improvise algo o saque un disparo a puerta, te pone a merced de la casualidad. Si tu estrategia del día era “a ver qué sale”, lo que puede salir es un rival con la mano en alto y burlándose, otra vez, en tu cara, de tu casa y de tu gente.

Si jugadores que en la nómina son unas fieras, pero en la cancha ya no tanto… si los de adentro no pueden, pero tampoco te pueden resolver un partido Vergara, Rojas, Ponchito, Cortizo, Aguirre o Govea… les están metiendo la mano a la bolsa. Ellos están estafando al club y ustedes a su gente. Les venden ilusiones y al final, decepcionan. Y tampoco creas que Tigres hizo un gran partidazo.

Si bien en lo estratégico le ataron manos y pies a los de La Pastora, a puerta tiraron una vez, en una desviada de Andrada a un escopetazo lejano de Carioca… y ya.

El centro de Quiñones, la complaciente marca sobre Córdova y el gol. Un balón tuvo que desviar Andrada. Uno solo. Dos intentos por ahí desviados muy lejanos de Gignac y paremos de contar.

Digamos que si hubiesen marcado con rigor a Quiñones, en lugar de quedarse viéndolo, o llegar por lo menos a incomodar por alto a Francisco Sebastián en el cabezazo, hoy los que festejarían serían otros, pero no. Mucho tiempo hemos dicho que Gallardo sabe empujar muy bien, pero marcar, lo que se dice marcar, no sabe.

Medio que ataca, medio que defiende, pero si hubiese hecho su trabajo, hoy no estarían sufriendo por ser eliminados, otra vez, en su cancha y con su gente.

En síntesis, el Clásico que muchos comparan con el Clásico nacional, no tiene nivel para comparársele.

Los clásicos regios son una fantasía, un mal chiste que seguidores de ambos clubes se creen.

Anoche ganó 1-0 el que tiró una vez a gol, contra el que no tiró ninguna vez. Así de sencillo. Así de fácil.

- Anuncio -

Columnas

Vuelta a la derecha

¡Arde Nuevo León!

La banca no es eterna

- Anuncio -