Mientras la gente sigue distraída por lo de “El Chapo” y por adivinar qué candidatos serán los del PAN y del PRI para la gubernatura y alcaldía, ya se avecina el nuevo tracalazo de mil millones de pesos que el Congreso local autorizó a mitad del año anterior al gobierno de Egidio Torre Cantú.
Ya lo tenemos encima, ya lo anunció el secretario de Administración y Adquisiciones del gobierno del estado, Fernando Salinas Zambrano, será antes de 60 días, o sea, entre enero y febrero.
Parece que la consigna es cerrar en más de 12 mil millones de pesos la joroba económica que el Gobernador heredará a los tamaulipecos.
Y miren que no estamos contando con los adeudos de cada pueblo, las marranadas de los gobiernos municipales.
¿Remember Ramón Garza Barrios y su chistecito con los 242 millones de pesos, en dólares contraídos con el Nadbank?, ¡valiendo progenitora! Pues esa deuda la tenemos en billete verde, ahora que anda en 18.50 pesos por cada retratito de Washington.
Ni tampoco los créditos contraídos por organismos operadores o descentralizados locales y estatales, como las Comapas o juntas de agua, o institutos y fideicomisos.
Porque juntando todo eso, en Tamaulipas la deuda pública andará la cosa por ahí de los 14 mil 500 millones de pesos, con temor a que nos quedemos cortos con tal cifra.
PROVEEDORES Y POLICÍAS
Al último corte del propio gobierno estatal, con fecha de 23 de diciembre del año pasado, el secretario de administración, Fernando Salinas, dijo que son alrededor de 300 millones de pesos lo que se adeuda a contratistas y proveedores del gobierno del estado, por cuanto hace a créditos contraídos en el 2015.
¿Y lo de los policías estatales de la Fuerza Tamaulipas, ese dinero qué? Esos policías que pararon a fines del año pasado, no han sido pagados, en sus prestaciones, viáticos, aguinaldos, bonos y otros.
Todo el año anterior hubo problemas en ese sentido, el estado siempre ha sido “fallón” en tales obligaciones monetarias para la seguridad pública (por eso aquellos hacen como que trabajan, porque éstos hacen como que les pagan) y el caso es que los tamaulipecos pagamos por tales aberraciones.
¿Cuánto de esos mil millones serán para patrocinar al PRI Gobierno y que siga en el trono, a la vez que él se cubre las espaldas a su ya próxima salida? ¿Y cuánto irá a parar a la buchaca personal?
¿NOS VOLVERÁN A JODER?
Por donde la vea uno, es mugre al fin, pues Egidio Torre recibió de Eugenio Hernández Flores (otra fichita), 7 mil 500 millones de pesos de deuda y este gobernador saliente casi la va a doblar.
Y eso es lo que se conoce o ellos han dicho, vayan ustedes a saber cuáles son los números ciertos, las cifras verdaderas, sin duda que tienen que ser estratosféricas, muy lejanas a lo que dan a conocer.
Algo enfermizo, lesivo, se nos antoja, como algo adrede, con ganas de fregar al pueblo.
¿Qué cosas las de este hombre, no? Hoy, de pura chiripa, de rebambaramba, es de los hombres más ricos en Tamaulipas, por lo de su manoteo sexenal, ¿y cómo es que le paga a los tamaulipecos, hasta a los que votaron por él? Pues agarró parejo, a querientes y a malquerientes nos ensartó en un tracalón bien bañado.
Dicen que el que obra mal, se le pudre el tamal, ya veremos.
También dicen: “que el bien con el mal se paga”, creemos que este Gobernador cuerudo nuestro, leyó el cuento mexicano de “La culebra y el hombre”.
Ya vienen las elecciones en junio, a ver si nos ponemos inteligentes los tamaulipecos ¿no?


