El año se fue. Para algunos en un abrir y cerrar de ojos, para otros con pesada lentitud.
En lo que respecta a los partidos políticos tamaulipecos, los números no mienten, el ganador –voto por voto, casilla por casilla- es el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), le pese a quien le pese; el perdedor fue, al igual que en el 2021, esa mezcla rara que no cuaja, conocida como PRIAN (Partido Revolucionario Institucional, Partido Acción Nacional y lo que queda del PRD).
El Verde, al igual que el PT ganan en lo general, quién sabe si en lo particular y MC sigue sin pintar. El llamado movimiento naranja gana, en apego a la ley sus prerrogativas, dinero de los impuestos del pueblo, como les demás, pero no avanza.
Sus líderes siguen siendo los foráneos Samuel García , Luis Donaldo Colosio Riojas, Enrique Alfaro y hasta Dante Delgado.
El ganador es el doctor Américo Villarreal Anaya, hoy gobernador del estado; el perdedor es Francisco Javier García Cabeza de Vaca y su compadre César Augusto “el Truko” Verástegui Ostos.
Los ganadores son los morenistas, los perdedores son los panistas. Los priistas ya estaban perdidos, pero este 2022 se extraviaron más, como serviles de su otrora verdugo el PAN.
Los ediles morenistas avanzaron y retrocedieron en sus planes y proyectos, los personales y los del encargo. Cada uno sabrá sus dividendos, sus retrocesos, sus resbalones, sus pifias y sus aciertos.
Los panistas tuvieron un mal año, pero un personaje en particular, el presidente municipal de Tampico, ganó. Su partido perdió pero él avanzó, convirtiéndose en el liderazgo tangible de un partido que podría ir cercenando lo podrido para darse la oportunidad de renovarse.
El Congreso perdió, por la bajeza del debate, la inmoralidad de los prianistas, tratando de dinamitar lo que no ganaron en las urnas y por el pragmatismo y la corrupción de algunos diputados vendibles y comprables. El pueblo perdió, pagando sobresueldos y bonos a un montón de políticos que buscan principalmente satisfacer sus intereses y los de su grupo, olvidando sus obliegaciones.
Gana López Obrador y su movimiento. Tamaulipas es el vivo reflejo del país con una preferencia hacia el presidente de la República de alrededor de 62 por ciento. Pierde la oposición en su conjunto, pues en compañía de algunos de los empresarios más ricos del país, no avanzan.
En fin, en 365 días se gana y se pierde, no por lo que se hace en el año calendario, sino por lo que construye o se trabaja con antelación.
Naturalmente el año que está por iniciar representa una oportunidad para todos, para avanzar, para retroceder o para seguir extraviado. Cada quien sus metas.


