Pos yo brody ya estaba bien guatoso porque en tres días iban a abrir por fin el Puente Internacional Hidalgo, pero pos sucede que siempre no y pa’ tras los filders.
Y esta es la historia de todoooos lo días, bueno al menos de cada mes, porque ‘ora sucede que los gringos no castigaron hasta el próximo 20 de junio.
Como se los dije una vez, y se los vuelvo a repetir: para mí mejor y me llevo mis billetes verdes a gastar en Monterrey, cuando menos pa’ ir a Valle Oriente o de perdida al Fashion Drive.
Pero ya se han preguntado ¿qué tanto están perdiendo los gringos con todo este encierramiento?
Sabemos que cientos de changarros de chinos han cerrado, nomás ahí cruzando para Hidalgo, mucho más llegando a localillos de McAllen a la Plaza Mall.
Hace apenas unos días me llevó el aviso de que miles, pero miles oíganlo bien, están llegando por avión, a un costo de al menos 220 dólares el viaje sencillo, pero sepan que no llegan sólo de tierras regias, sino también de compradores de Puerto Vallara, Guadalajara y de la Ciudad de México.
Entonces pos aprovechan pa’ ponerse la mentada vacuna anti Covid, que no sé porqué les da tanto el ansia, si ya la están poniendo acá en Reynosaville.
Claro, aquí primero se la pusieron a la gente madura de 60 años, luego a los teachers, pero poco a poco estará llegando a todos los esquincles, pero no, ahí van bien desesperados y prefieren gastar en vuelos privados de avionetas, que ya saben lamentablemente se han caído algunas y fallecieron varios pasajeros.
Recuerdo cuando hace más de un año, el 21 de marzo del 2020, nos dijeron que no, no podíamos pasar por ser considerados como viajes “no esenciales”, según los güeros de la Border Patrol, digo de las Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) pero como somos bien tercos, porque queríamos una Whataburger del número 4 con bacon, o unos shones de Hanes del Walmart, que por cierto ya los venden aquí en Soriana Ribereña, entre otras cosillas, para allá fuimos.
Un fin de semana anterior estuve probando la última con unos onion rings y mi vasote de Doctor Pepper Light.
Ahora, pensando que abrirían el puente este 21 de mayo hasta la Rosa María me había dado la lista para que le compra sus chácharas, quesque se le acabaron sus pinturitas de Sephora, que le urgen nuevas pestañas, ya habré que conseguirlas otra vez en una ida a “La Sultana del Norte” y de paso la llevo a comer cabrito que tanto le encanta.
Como ya les dije a mis cuatro lectores, que son residentes y ciudadanos como Bryan Santiago, ellos sí pueden ir y venir a sus anchas y hasta lo presumen en sus redes sociales: ¿cómo está la fila en los puentes?, preguntan y hasta se toman una foto a su elote con mayonesa que van consumiendo, con el chile del que no pica, mientras van y hacen las filas.
Pero mi brody es american citizen, porque allá nació y él puede hasta trabajar allá, como miles de personas que ganan en dólares y gastan en pesos en Reynosaville.
Él otro día me confesó que recibió unos dolarillos de una “estampilla” que dan cada mes, pos ya se imaginarán lo contento que se pone cuando le depositan en su tarjeta bancaria.
Volviendo al tema de la cruzadera, pos nos quedamos acá como la novia de rancho, probando una papa asada de El Payaso, con una burguer gigante y su respectiva Coca Light, ante la falta de la Whataburger.
Si estás depre, porque todavía no abren los puentes, pos imagínate como están todos los de la “mica” de turista, por aguantar tanto la pandemia, encerrados en sus casas viendo la serie de Luis Miguel, que nos presume a todas sus novias, solo porque es güerillo y canta bonito.
Allá en McAllen, están requete felices porque la economía dizque ya se están recuperando un poquillo con los vuelos aéreos, con la entrada de mexicans que llevan hartos dólares y quieren salir de sus problemas de encierramiento.
Yo quisiera saber si están pidiendo comprobante de vacuna anti Covid, al parecer no, porque necesitan que se las apliquen allá mientras hacen sus compras en HEB, Walmart, o en las farmacias Walgreen. Y pos de pasada te vas a La Plaza Mall.
Espero que les pidan una prueba negativa, no vaya a ser que alguien los contaguie por ahí, porque esto del Covid todavía no se acaba. No se crean, no quiero dar ideas, pero me gustaría que midieran con la misma vara, que se aplicara al revés, que a los gringos no los dejen pasar para acá.
Pero no creo que esto suceda, porque no se ha tomado esta medida en más de un año, de nueva cuenta nos azorrillamos y decimos “My home is your home” (Mi casa es tu casa), pásele compadre, como cuando en los años ochentas miles de gringos cruzaban la border pa’ comprar artesanías en la border, algo así como ocurre ahora en Nuevo Progreso con los Winters Texans que llegan a los hospitales y clínicas dentales.
Esperamos que Mister Joe Biden ya nos quite el castigo de no poder cruzar la border, como que ya estamos en semáforo verde, que pasó a amarillo, y además somos pura gente decente, la mera verdad. Sí Señor.


