El camino más fácil para cualquier empresario mexicano fracasado, en apuros o hambrienta de amasar una mayor fortuna haciendo negocios, es meterse a la política, haciendo tratos con el PAN, PRI, PRD y otros partidos. Y las pruebas de ello ya fueron documentadas en los medios de comunicación.
De Acción Nacional están los hijastros de Vicente Fox Quesada cuando fue presidente de México, con negocios en Petróleos Mexicanos y en otras dependencias con un evidente tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito, no así inexplicable, porque los hijos de Marta Sahagún se volvieron millonarios en el sexenio del guanajuatense con botas.
En Tamaulipas, pero sobre todo en Reynosa, el PAN fue debut y despedida en el gobierno municipal encabezado por el corrupto Francisco García Cabeza de Vaca, entre 2004 y 2006.
Succionó recursos públicos no sólo él, sino sus hermanos, otros familiares y funcionarios públicos hasta que tuvieron que abrir más sucursales bancarias en el Valle de Texas para guardar el producto del robo.
Cabeza de Vaca, antes de entrar a la política en tiempos de Fox Quesada, era un empresario fracasado que vendía raspados de hielo con sabores picantes (chamoyadas), y ahora disfruta de una riqueza incalculable en un exclusivo sector de Mission, Texas.
En el viejo y nuevo PRI ni se diga. El partido estuvo en el poder presidencial 75 años y sobran las historias de gentes que de la profunda miseria escalaron, se sirvieron del poder y llegaron a ser hasta gobernadores, alcaldes, senadores y diputados.
Y no cansados de todo los daños causados al País, el tricolor está muy cerca de volver a recuperar la presidencia de la República.
En la Ciudad de México, cuán vergonzoso fue ver al perredista René Bejarano en un video retacarse las bolsas de los pantalones con miles y miles de pesos en dinero en efectivo, de manos de un empresario futbolero y constructor de origen argentino, quien resultó ser igual o peor de ladrón: Carlos Ahumada.
La frase de que “todos son iguales”, en referencia a los políticos que ceden a las tentaciones del dinero ajeno, seguramente se extinguirá cuando vuelva a caer un meteorito en la península de Yucatán y nazca una nueva clase política en México, de buenos ciudadanos, no de delincuentes a las primeras de cambio.
En Hora Cero Nuevo León documentaremos un caso flagrante de un ex funcionario de alto nivel del gobierno de Rodrigo Medina de la Cruz que no se resistió a las tentaciones del dinero… pero ajeno. Espérelo.
Las corruptelas
dentro del poder


