La foto subida a Twitter este lunes donde aparecen Hugo López-Gatell y Javier Alatorre es la prueba de que México se ha convertido en un circo con payasos de sobra. Nos toman el pelo, se burlan y apuestan a que nos falta cerebro.
En 2018 la mayoría de los mexicanos no votamos para que, día a día, nos sentemos en primera fila a ver a estos dos comediantes que ensayan sus rutinas bien planeadas por los dueños de sus respectivos circos.
La verdad no extraño a los animales tras su prohibición, con los que integran el gabinete, duermen en Palacio Nacional y amasan mayores fortunas en TV Azteca es suficiente en un espectáculo que no merecen 130 millones de mexicanos.
Pronto saldremos adelante de la pandemia, y contaremos los meses y los años para volver a soñar y votar, porque estos primeros 14 meses debemos olvidarlos a la brevedad.
Se deberán esfumar tan pronto bajará el telón de este patético y desabrido circo que empezó el primero de diciembre de 2018.
Hay algo mas que no entiendo y que atenta contra mi inteligencia. También este lunes presentaron a los medios de comunicación un hospital móvil listo para enfermos de Covid-19, y en el mismo evento el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, habla de que el viernes 25 de abril hablaría sobre las etapas para reactivar la economía.
¡Claridad y seriedad por favor!, pues ya con el show de TV Azteca tuvimos. Ante estas confusas situaciones no nos queda mas que seguirnos cuidando nosotros mismos como lo hacemos desde los primeros días de marzo.
Porque el presidente Andrés Manuel López Obrador con sus mensajes contradictorios y sus giras con besos y abrazos que hizo hasta finales de marzo cuando fue a saludar a la mamá del “Chapo” en Sinaloa, nos hizo tomar nuestras propias medidas.
Y de aquí hasta que termine la contingencia sanitaria, a los famosos doctores voceros del gobierno federal y de las entidades, sí hay que tomarlos en serio… pero no tanto, arriesgándome con mi postura a recibir un apercibimiento de la Secretaría de Gobernación.
Amonestación que me tiene sin cuidado, porque sería parte del show montado entre Palacio Nacional, TV Azteca, López-Gatell, Alatorre, López Obrador y Ricardo Salinas Pliego en un país donde se privilegia el espectáculo, y hay que aceptarlo, en los peores momentos que vive México -de gobernabilidad, económicos y éticos en los medios de comunicación-, que no sucedían desde hace décadas.


