El PRI de Nuevo León no aguantará otra elección donde sus contrincantes dirijan sus misiles contra los candidatos con el hierro marcado del ex gobernador Rodrigo Medina. Ya pasó en 2015 y 2021 con Ivonne Álvarez y Adrián de la Garza que perdieron la gubernatura, y con Francisco Cienfuegos la alcaldía de Monterrey.
Si un flaco favor le quiere hacer Medina a su partido sería renunciar a su militancia. Aunque con ello tampoco se olvidarán los excesos que cometieron algunos funcionarios y parientes en ese sexenio.
En las elecciones de 2015 “El Bronco” agarró como costal de gimnasio de boxeo a Medina y le funcionó. Los electores compraron su promesa de meterlo a la cárcel -que piso por pocas horas- y el resultado fue su victoria por 1 millón 20 mil votos, un record vigente.
Seis años después Samuel García trajo a Adrián y a Paco dentro de un tambo rodándolo a placer y su campaña de “sacar a la vieja política” de Nuevo León también tuvo su resultado: los electores no olvidaron a Medina y votaron mayoritariamente por el color naranja.
El PRI de Nuevo León, si no cambia de grupo dominante y de timonel, corre el riesgo de perder en 2024 lo que obtuvo el pasado 6 de junio en diputaciones locales y federales, pero se perdió la gubernatura y Monterrey. Y Escobedo ya era de MORENA desde antes.
En tres años el tricolor puede ganar incluso la fórmula del Senado con César Garza y Cristina Díaz; con César Garza y Marcela Guerra; con César Garza y María de Jesús Aguirre; con César Garza y la compañera que Paco quiera poner. Pero César como segundo no aceptaría.
En 2024, sin Samuel y Colosio como candidatos locales (aclarando que Luis Donaldo pudiera no querer reelegirse en Monterrey para ir por la presidencial -no por MC-, sino en una alianza encabezada por el PAN), no habría obstáculos para que el PRI con César ganara, sobre todo en coalición con el PAN.
Antes de la confirmación de Adrián como candidato tricolor, el alcalde de Apodaca fue bien visto por Acción Nacional para la gubernatura aliado con el PRI y PRD. Al final esa posibilidad se desechó y Fernando Larrazabal abanderó la causa albiazul.
A más tardar en 10 días habrá cambios en la dirigencia estatal del Revolucionario Institucional. Y Paco quiere seguir mandando en el Congreso y también en su partido.
Paco, aunque perdiendo, no lo hizo mal al escoger para Monterrey a los candidatos a diputados locales y ganaron 5 distritos. Sin embargo hubo en Apodaca quien el 6 de junio arrancó orejas, rabo y patas… y reclama ser el primer espada.


