En su campaña no nos explicó nada acerca de cómo arreglaría México, y le doy la razón a quienes decían que fue repetitivo con su “voy a combatir la corrupción” nunca dio detalles, ¿pero qué tal los hechos?
Ya anunció la venta de vehículos que le sobran para la seguridad del país y con el dinero de la venta invertirá en la nueva Guardia Nacional, lo cual me parece significante porque no aumentará el gasto por su nuevo proyecto.
Mientras tanto Cuauhtémoc Cardenas, amigo del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien sigue con su fuerte jornada antihuichicolera donde se dice que también tienen metidas las narices personajes importantes de Pemex, tratará de quitarle poder al sindicato petrolero que dirige Carlos Romero Deschamps, creando uno opositor, conformado por los petroleros inconformes, denominado Petromex.
Al igual que a Elba Esther Gordillo, a Romero Deschamps habría que bajarle un poco los humos, pero tal vez vuelva al ruedo como lo hizo la maestra y eso es peligroso para México.
Andrés Manuel no la tiene fácil en estos inicios de su gobierno, porque también se le piden acciones por los feminicidios que azotan y crecen en el país. Queremos cuentas claras, queremos que disminuyan y que sean esas cifras las que desaparezcan.
Tengo esperanza de que sea una Cuarta Transformación, y no una transformación de cuarta, aunque existen elementos como Sergio Mayer que me salen sobrando en la ecuación, así como los tratos que se hicieron para lograr estar en el poder.
Probablemente hay peces gordos que nunca serán tocados, los cuales le dieron permiso de estar donde hoy están, aunque con el tiempo y conforme tome poder AMLO, confío que logrará ponerlos en su lugar.
En su campaña nos dio un bosquejo no detallado de lo que traería su gobierno, pero estoy sorprendida positivamente en la acciones que hasta ahora ha emprendido.
Esperemos que continúe así en el resto de su gestión y no baje el ritmo, mientras se tropieza inevitablemente con piedras que han estado ahí por más 70 años.
Aunque aún falta mucho para la fecha, esperaré con ansias el primer informe de Gobierno, cosa que nunca pasó con Enrique Peña Nieto.
No para saber si fue asertivo mi voto, sino para explorar a México desde otro ángulo, el cual ha intentado arreglar en menos de un año y entender la podredumbre donde estamos parados, la que alguien por primera vez no intentará maquillar.


