Uno de los mensajes más lindos que me dejó la película de Pinocho de Guillermo del Toro, es cuando Pinocho le dice a Gepetto: “Yo no soy Carlo, soy Pinocho, no puedo ser Carlo. Nunca podré ser Carlo..”
El mensaje es que nunca podremos suplir la ausencia de una persona otra. No es justo querer tapar el hueco que nos deja la falta de una persona con alguien más. Cada quien es como es, cada quien es quien es…Con cada persona entablamos una relación distinta y única.
Cuando alguien se va, debemos aceptar su ausencia. Cuando alguien llega debemos recibirle dándole su propio lugar. Eso es lo correcto y lo justo tanto para el que llega como para el que ya no esta. Nadie nació para sustituir a otro. Un clavo no saca a otro clavo. Nunca podremos suplir a un hijo con otro hijo, a un amor con otro amor. Somos únicos como todos los demás.

