(Grease, 1978)
Danny (John Travolta) y Sandy (Olivia Newton-John) viven un tórrido amor de verano en la playa y la vida los separa. Al regresar a clases se dan cuenta de que están en la misma preparatoria. Pero el chico, el líder de su pandilla, finge desinterés, porque no quiere que sus amigos lo asocien con la muchacha más recatada de la escuela.
Sin embargo, el amor encuentra su camino en medio de las locuras estudiantiles.
Vaselina canta y baila en el nombre de la juventud. La soberbia pieza musical basada en la obra de Jim Jacobs y Warren Casey, es una tremenda comedia romántica ubicada en California de la década de los 50, Es conformada por un soberbio casting, repleto de sólidos personajes secundarios, que giran en torno a los atractivos protagonistas.
Travolta, emergente, era irresistible. Después del campanazo de Fiebre del Sábado por la Noche, mostró otra vez sus dotes en la pista, pero esta vez mostrando su vocación para la comedia. Danny es un estudiante promedio en la adolescencia: le interesa la escuela más por la compañía de los amigos que por el estudio. Prefiere a las chicas que a los libros. Y está rodeado de tontos compañeros que le festejan todo.
La pareja que hace con Olivia es perfecta. La australiana, también en el momento ascendente de su carrera, luce espectacular como la escuálida jovencita que llama la atención porque es lindísima y pudibunda, como un fruto prohibido y apetitoso.
La inteligente historia hace que los personajes, para agradarse, pretendan transformarse, con lo que consiguen cambiar lugares, al hacerse él un caballero y ella, una vampiresa.
Con ecos de dulce melodía, Vaselina resuena como una gran cinta para adolescentes, y también para los viejos, que vivieron la dorada época estudiantil.
Netflix
(PG. Orientación de los padres)
@LucianoCamposG


