Ahora que a nivel internacional la nota de la farándula es que Charlie Sheen es portador del virus de Inmunodeficiencia Adquirida, se le vuelve a prestar atención a este padecimiento que en el caso de Tamaulipas tiene 21 mujeres embarazadas que son portadoras del VIH-Sida.
Recuerdo la década de los ochenta cuando hablar del virus era relacionarlo con personas homosexuales, ya que se creía que era el único sector de la población expuesto a contraerlo.
Los años y la experiencia dieron cuenta de que eran las mujeres el sector con mayores posibilidades de padecer el virus y presentar la enfermedad, dado que no había responsabilidad del esposo o la pareja de mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio seguras. En Nuevo Laredo se dio el primer caso de una mujer embarazada portadora que fue sometida a cesárea por la noche para no revelar su identidad.
El caso de esa señora joven que había contraído el VIH mediante un tatuaje y lo había transmitido a su esposo y a su bebé, fue un experimento para los medicos y enfermeras del Hospital del Seguro Social en esa frontera, quienes se mostraban temerosos de ser contagiados durante el parto.
Fue el doctor Guillermo Soberón Acevedo, secretario de Salud del 82 al 88, quien al observar el avance de la enfermedad tomó decisiones que resultaron definitivas para contener los contagios.
Una de ellas fue la promoción nacional del uso del condón como medida preventiva y el cierre de los bancos de sangre y el control estricto por parte de la Secretaría de Salud de estos lugares.
A tantos años de distancia parece que no aprendemos, en el caso de las jóvenes madres a mantener su control prenatal que elimine cualquier sospecha de tener el virus.
Si se atienden a tiempo las posibilidades de que su bebé no sea portador del virus aumentan casi al cien por ciento. Pero pese a esa posibilidad se siguen presentando contagios por la falta de cuidado de las madres embarazadas.
Esperemos que en un futuro cercano Tamaulipas haya erradicado los casos de virus VIH entre las madres embarazadas, pero se requiere de la colaboración de ellas mismas y que acudan a sus chequeos prenatales para que su hijo no sufra las consecuencias de una mala decisión.
AHORA ENTIENDO…
Después de una escala en Bogotá la semana pasada cuando el avión de Avianca iba a bajar en el aeropuerto de la Ciudad de México el piloto informó que se procedería a fumigar la aeronave y que el químico no resultaba dañino para los pasajeros.
El anuncio causó extrañeza entre los viajeros, y un rato después salió uno de los aeromozos llevando unos pequeños recipientes plásticos de los cuales salía el fumigante en forma de aerosol.
Una de las pasajeras al ver la acción procedió a taparse la cara para evitar que le cayera el fumigante, el auxiliar de vuelo le dijo que no había ningún problema y que no era necesario que se tapara la nariz.
Una jovencita colombiana que viajaba en el asiento contiguo dijo que en su anterior viaje a México no habían fumigado el avión.
Ahora entiendo el por qué de la acción, resulta que este martes se detectó un caso de virus zika de un mexicano que estuvo recientemente en Colombia, esta enfermedad también es transmitida por un mosquito, explican las autoridades sanitarias, igual que el dengue y el virus chikungunya.
Este virus recibe el mismo trato que los dos anteriores y las campañas de erradicación son similares. El tema es que con tantas personas viajando de las zonas infectadas a las que no tienen registros hace imposible que se contenga este padecimiento.
Así que no nos extrañe que ahora la palabra de moda sea zika y no chikungunya.
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