El pasado mes de noviembre escribí una columna donde reflexionaba sobre la posibilidad de que -más allá de los deseos de su importante cantidad de seguidores en redes sociales-, la diputada federal Tatiana Clouthier decidiera no contender por la gubernatura del estado de Nuevo León.
Meses después suena justo considerar la posibilidad de que la legisladora federal le de gusto a sus seguidores, y acepte la nominación de MORENA para contender en las próximas elecciones locales.
De entrada eso haría muy felices a la gran cantidad de “tatis lovers” que patrullan las redes sociales, listo para despedazar a todo aquel que se atreva criticar a la legisladora o al presidente Andrés Manuel López Obrador.
Para este grupo de mexicanos “ampliamente informados” (es sarcasmo, por eso las comillas), Tatiana no solo representa el triunfo en las urnas (es más ni siquiera van a ser necesarias las elecciones), sino la posibilidad de convertir a Nuevo León en un territorio más avanzado que Finlandia, más feliz que Canadá, más próspero que Japón.
Sin embargo hay que considerar que “las benditas redes sociales” (apodito tan mamón, por cierto), no son la realidad; que más allá de los que están todo el día pegados a la pantallita opinando, informando y peleando con aquellos que no piensan como ellos, existe una mayoría de mexicanos a quienes la política les importa una pura y dos con sal y el Facebook nomás lo usan para compartir memes y chatear con sus tías.
A estas alturas del partido, ya no siento la necesidad de defender las encuestas de Hora Cero, años y años de aciertos han demostrado que más allá de los berrinches de quienes aparecen como perdedores en nuestros sondeos, siempre hemos adelantado los resultados en las urnas.
Por ello me llama mucho la atención que en la más reciente encuesta, Tatiana no solo no aparece como la puntera (tal y como sus seguidores quieren verla), sino que está lejos de los primeros lugares.
Esto no es de a gratis y aunque estoy consciente de que yo no soy nadie para andar dando consejos, me queda claro que si Clouthier sí quiere contener por la gubernatura tiene que hacer algunos cambios de inmediato.
De entrada, si le va a decir que sí a la candidatura, tiene que definirse pero ya. En todas las entrevistas que ha dado sobre el tema sigue con esa indecisión de que “es muy pronto”, “no son los tiempos”, “estoy muy ocupada en el Congreso”.
Los punteros de la encuesta de Hora Cero, Samuel García y Víctor Fuentes, tienen meses correteando la liebre, promocionándose entre los ciudadanos de Nuevo León, invadiendo las redes sociales y los mercados rodantes con su figura.
Ambos son senadores pero, a diferencia de Tatiana, sus esfuerzos los están enfocando exclusivamente en Nuevo León, se nota que quieren que la gente, más allá de sus seguidores, los conozcan.
Si Tatiana quiere la candidatura, tiene que meterse a la carrera de una vez, no en julio, como dijo que pretende hacerlo.
Si Clouthier quiere gobernar Nuevo León, debe de apagar de inmediato ese infiernillo de que es diputada federal por Sinaloa, que eso la descalifica para contender por el estado de las montañas.
Si “la tía Tatis” quiere darle gusto a sus seguidores y buscar ser la próxima inquilina del Palacio de Cantera, tiene que placearse con el presidente, aceptar la ayuda que muy seguramente AMLO le va a dar para que, así, todos en Monterrey y comarcas circunvecinas se convenzan que es la “elegida”.
Al final, si Tatiana va, lo primero que tiene que hacer es ponerse a trabajar en su candidatura, por mucho que le disguste reconocer que la carrera ya empezó y hay quienes van muy adelantados y eso ya se refleja en la intención de voto.

