Ámsterdam, Hol.-
Adrián Aldrete aún se saborea el duelo que tuvo el miércoles pasado con Arjen Robben, el “odiado” delantero holandés que propició la eliminación de México en el pasado Mundial de Brasil.
Lo vio venir con todo su velocidad, con toda su jerarquía y con toda la rabia que los mexicanos tenían sobre él. Pero logró mantenerlo a raya.
El defensa del Santos, explicó como encaró al atacante del Bayern Múnich. “En el primer tiempo quería jugar como siempre se juega, en línea de cuatro, como un lateral izquierdo ayudando a los centrales”.
Sin embargo se dio cuenta que ese no era el modo, que tenía que encarar ese reto de forma personal: “Terminando el primer tiempo reflexioné y me di cuenta que el duelo era de carácter individual, y así lo hice, me sentí mejor y se pudo frenar de cierta forma”.
Había que pararlo “de cualquier forma. Hice todo lo que se pudiera hacer para detenerlo, fue una tarea difícil, pero creo que nos salieron bien las cosas, al final lo importante era ganar y lo pudimos hacer”, celebra.


