Monterrey, N.L.-
Todo parecía una velada fantástica para los Broncos de Denver con un Russell Wilson que parecía el mismo de los Seahawks, sin embargo, de forma repentina desapareció y terminaron perdiendo 19-16 frente a unos lánguidos Chargers en prórroga.
El mariscal de Denver comenzó con 10 pases completados de forma consecutiva que ayudó a construir una ventaja de 10 puntos para en el primer período del partido, la cual se fue desvaneciendo hasta la primera mitad con una desventaja de 13-10 y posteriormente con la derrota en tiempo suplementario.
Las cosas parecían diferentes en los primeros instantes, ya que Wilson conectó con Greg Dulcich muy abierto para la anotación, después encontró a KJ Hamler y Jerry Jeudy en pases largos; así como mantener la jugada viva gracias a sus piernas para escapar de la presión y luego acertar en múltiples lanzamientos a la carrera.
Sin embargo, los Broncos sólo anotaron un gol de campo en una segunda mitad en donde Denver despejó en cuatro de las cinco posesiones con las que contó. Algo que no mejoraría para el tiempo extra, ya que se fueron con tres y nada en sus dos series ofensivas.
Los errores de Denver terminaron por sellar su fatídico destino, pero con énfasis en el cometido por el regresador Montrell Washington durante el tiempo extra, en donde pifió la recepción y provocó un balón suelto que puso en excelente posición a Los Angeles para que Dustin Hopkins acertara el gol del campo de 39 yardas.
Si bien, Wilson terminó con 15/28 y 188 yardas, no toda la carga se la llevará él, también su línea ofensiva que, además de constantemente filtrar la presión de la defensiva, provocó 10 castigos con 151 yardas de penalización.
Hasta ahora Broncos no ha podido superar la ciega confianza que pusieron en ellos, la propia NFL y sus aficionados, quienes esperaban que pelearan por altos puestos en la Americana, pero que lamentablemente sólo ha superado la barrera de los 20 puntos en uno de sus seis juegos disputados.


