México, D.F.-
El camino a Rusia 2018 y la era de Juan Carlos Osorio al frente del Tri comienzan este viernes por la noche en el estadio Azteca. El cuadro verde enfrentará a El Salvador, partido en el que Javier Hernández podría convertirse en el goleador histórico de la Selección Mexicana de Futbol.
Si ‘Chicharito’ mete cuatro goles, empatará la marca de Jared Borgetti. No obstante, existe la posibilidad de que ni siquiera juegue, pues al nuevo técnico le gusta rotar jugadores y preferiría “guardarlo” para Honduras.
Otro atractivo es que los tricolores buscarán su quinto juego ganado en los más recientes seis, pues la marca hasta el momento es de cuatro triunfos verdes por uno azul.
Todo hace pensar que la historia será muy parecida, debido a que la llamada Selecta ha tenido problemas con los jugadores de su representativo mayor por cuestión de pago de primas, por lo que para este duelo se presentarán con 10 de sus elementos Sub-23.
La vez más reciente que se vieron las caras estas dos oncenas fue el 16 de junio de 2012. En aquella ocasión, el cuadro que dirigía José Manuel de la Torre dio cuenta de su rival en el estadio Azteca con marcador apretado de 2-1.
Al ser esa la última fecha del cuadrangular, los aztecas eliminaron a los azules e inscribieron su nombre en el hexagonal final para el Mundial de 2014.
Cuatro meses antes, en ese mismo certamen jugaron en la cancha del Cuscatlán y el marcador fue idéntico al del Azteca.
TRIUNFO DE ORO. Otro cotejo se llevó a cabo durante la Copa Oro 2011. El 5 de junio fue la fecha en que los todavía dirigidos por “Chepo” De la Torre golearon 5-0 a los pupilos de Rubén Israel en el estadio de los Vaqueros de Dallas.
Durante la eliminatoria para el Mundial de Sudáfrica se vieron dos veces en la eliminatoria. La primera se dio el 6 de junio. Esa fecha se registró el único descalabro de los mexicanos en los más recientes cinco cotejos. El marcador fue 2-1, gracias a los goles de Eliseo Quintanilla y Julio Martínez.
Por los tricolores, el tanto lo había hecho Cuauhtémoc Blanco. Ese encuentro también marcó el regreso al banquillo de Javier Aguirre.
La venganza azteca se gestó cuatro meses después, en el Coloso de Santa Úrsula. Curiosamente, en aquel cotejo, México aseguró su pase para ir a la justa en Sudáfrica. El pizarrón fue 4-1. Blanco, Francisco Palencia, Carlos Vela y autogol de Marvin González le dieron el triunfo a los verdes.


