Guadalupe, N.L.-
El Clásico Regio Femenil 35 culminó con un intenso y dramático empate sin goles que mantiene a Tigres como líderes de la competencia, mientras que Rayadas busca estar en el segundo puesto general, significando el octavo empate consecutivo entre ambos equipos.
Fuera de lo que pudiera suceder dentro del rectángulo verde, el Clásico Regio Femenil no fallaba y como nos tienen tan acostumbrados, el Estadio BBVA lució, aunque no lleno, en un esplendor y colorido digno de una ciudad futbolera como Monterrey.
Un tifo con la leyenda “soy rayada y tengo aguante”, se levantaba detrás de la portería norte para la emoción de la afición, aderezado con fuegos artificiales y espectáculo visual.
Por entrega, intensidad y dedicación, nadie se puede quejar, desde el primer minuto de partido, las futbolistas pelearon el balón como si fuera el último, lo que conectó de inmediato con la gente en el graderío.
El gol se hizo del rogar en la primera parte, pues incluso Tigres tuvo un penal que Alejandra Calderón le cometió a Stephany Mayor y sería la propia delantera la que cobraría desde los once metros, pero Pamela Tajonar adivinó el disparo y evitó la caída del marco.
El dominio alterno prevaleció hasta la segunda parte, aunque por momentos se veía cerca la anotación en ambos arcos, no llegó.
Aún más clara fue la que tuvo Christina Burkenroad, quien entró de cambio y en un pelotazo largo que libró a Christina Ferral, la nacida en California le pegó de zurda y atajó Cecilia Santiago, pero dramáticamente el balón corría al marco queriéndose meter para no dejar a la afición sin una anotación, pero Santiago llegó a tiempo para evitar que entrara por completo.
Sobre el final, fue un bombardeo de tiros de esquina y servicios al área buscando un remate, pero el invitado especial no llegó, la central pitó el final del encuentro y aunque Tigres mantiene invicto, ya no el paso perfecto y Rayadas busca colocarse en segundo puesto.








