Guadalajara, Jal.-
No se trata de una metamorfosis kafkiana. Se trata apenas de la apreciación de un director técnico que, al menos en su mente, ve a los Pumas como leones. Mario Carrillo utiliza la comparación para aplaudir el esfuerzo de sus jugadores, en el empate (0-0) frente al Guadalajara, en el césped del estadio Omnilife.
“He tenido entrenamientos muy intensos con el equipo y quiero valorarlos. Hicieron un gran esfuerzo, fueron unos leones. La Universidad fue un digno rival. Poco a poco [se identifica con la afición], la gente quiere triunfos, me estoy esforzando lo más, pero hoy, lo importante son los jugadores. Mi defensiva, mi arquero. Hicieron un tremendo esfuerzo todos ellos”, explica, con su inseparable y peculiar estilo.
Dice que hasta horas antes del encuentro ignoraba la racha de 30 años sin vencer como visitante al Guadalajara. “Me dijeron hoy en la mañana eso”, asegura. Luego, busca justificación al hecho de no haber puesto fin a la sequía: “Las Chivas son un gran equipo. Es muy difícil ganarles aquí, veo que están haciendo las cosas muy bien, las están planeando bien. Mi equipo vino a luchar y lo hizo muy bien. Ojalá que nos toque venir otra vez”, sentencia el estratega de los universitarios.
Mario Carrillo se presenta en la sala de conferencias del Omnilife con palabras cortas. Genio y figura. “Es justo el resultado, estaba para los dos”, asevera. Luego, cuestionado sobre las fallas de Emanuel Villa, da un espaldarazo al futbolista: “Hizo un esfuerzo tremendo, él trabajó mucho para el equipo; eso le pedí y lo hizo increíblemente bien. Los goles son consecuencia y van a caer”, añade, seguro de sí mismo.
Todavía no conoce la victoria como director técnico de los felinos. El obtenido ante Chivas es apenas su primer punto. El equipo no ha podido marcar en dos encuentros con Carrillo en la banca. Pero él se mantiene tranquilo.
“A todo el mundo, el ganar le da confianza, pero mi equipo ahí va poco a poco, lento y sólido, que es lo que busco, que tenga opciones de gol y lo estamos intentando”, concluye el timonel.

