México, D.F. / Octubre 10.-
La Selección Mexicana de Futbol tiene ante sí la segunda clasificación a un Mundial bajo el mando de Javier Aguirre. Ambas las lograría después de entrar como emergente tras el fracaso de sus antecesores en el cargo y una peligrosa desilusión entre la afición que se ha vuelto a rendir a sus pies.
Al boleto conseguido para Corea-Japón 2002, Aguirre sumará el de Sudáfrica, ocho años después. Pero entre toda la algarabía que se ha generado por la recuperación del conjunto nacional en el grupo del hexagonal, Aguirre hizo una reflexión para el siguiente ciclo: “Sería ideal que de 2010 a 2014 se siente un solo técnico en esta silla pase lo que pase”.
El técnico aseguró que México no tendría por qué sufrir en la eliminatoria todos los problemas que le han tocado vivir en dos ocasiones, la presente, más difícil que la primera en cuestión anímica, según reveló.
“La gran diferencia entre un proceso y otro, fue el ambiente que había, hace ocho años no percibí tanto pesimismo, ganamos a Estados Unidos y fuimos para adelante. Ahora perdimos contra el Salvador y fue muy duro, los números invitaban a ser pesimistas porque había fundamentos: tres técnicos otra vez, un equipo manoseado, mala conducta de jugadores”.
Cierto, el Aguirre que tomó por segunda ocasión el timón del barco tricolor a medio camino, no lucía tan optimista de primera instancia, aunque nunca faltó a esa manera de presentarse siempre en positivo.
“Por lo demás ha sido lo mismo, la Selección va a más, con la recuperación del sentimiento, de los valores, una armonía para dar el último golpe que será mañana”, añadió el estratega, quien puso el trabajo que pudo hacer Ricardo La Volpe en el proceso rumbo a Alemania 2006 como el ejemplo de lo debe seguirse.
Insistió en lo difícil que fue ver desde España que cuando parecía que en México se había dado un paso hacia adelante, en cuestión de continuidad, cayeron las cabezas de Hugo Sánchez y Sven-Göran Eriksson (además de Jesús Ramírez como interino), hasta su regreso: “Soy el menos indicado para hablar de esto porque soy juez y parte, acepté gustoso el trabajo que me ofreció mi país y aquí estoy, (pero) no es lo ideal, llegar a tapar hoyos, ir a jugar a El Salvador con tres días, pero afortunadamente se han dado las cosas”.
Al final rechazó, como lo hizo desde un inicio, la imagen de “salvador”, pues “el héroe es la afición que aguantó vara, que aguantó a un equipo que no ganaba, que nos han acompañado y son los verdaderos héroes”.
Tri calificaría a un mundial nuevamente
bajo la dirección de Javier Aguirre


