Fotos: Cortesía
Monterrey, N.L.-
Más de cinco años después de su primera presentación en Monterrey, Justin Bieber regresó a tierras regias como parte de su Purpose Tour, con el único “propósito” de demostrar que ya no es el mismo “baby” de antes.
Su presentación en el Estadio BBVA Bancomer logró congregar 51 mil 500 asistentes (cifra oficial).
Tras una breve presentación del dueto local Zeri, alrededor de las 21:26 horas las luces del inmueble se desvanecieron para anunciar la llegada del ídolo canadiense.
Las primeras notas de “Mark My Words” comenzaron a sonar y posteriormente el cantante de 22 años apareció en el escenario adentro de una jaula de cristal, enfundado en una chaqueta de mezclilla, camiseta blanca y pantalones azules.
Con “Where R Ü Now” ofreció un performance explosivo… por el uso de la pirotecnia, la cual está prohibida en las instalaciones y según los organizadores no se utilizaría para evitar polémicas.
Para su presentación, Justin se apoyó en el playback en distintas ocasiones en la noche, por ejemplo, en las canciones que requerían ejecutar una rutina de baile.
En cuanto a producción, el canadiense tiró la casa por la ventana. Un total de tres pantallas lo apoyaban, una central y dos laterales, así como mútiples elevadores en el escenario. También contó con pirotecnia, juego de lasers luces y un equipo de bailarines profesionales.
“Get Used To It”, “I’ll show you” y “Boyfriend” formaron parte del setlist.
“¿Cómo están esta noche”, dijo Justin en una de sus pocas interacciones con el público, “¿Creen que podamos bajar un poco el tono?”. Acto seguido, toma una guitarra acústica e interpretó Love Yourself.
No importaba lo que Bieber realizara en el escenario, así fuese el más mínimo detalle como descubrirse un hombro, el público caía rendido a sus pies.
La mayor parte de las canciones que interpretó provienen de su más reciente material discográfico, que comparte nombre con el tour, como “Been you”, “Company”, “No sense” y “No pressure”, así como viejos éxitos como “Hold tight” y “As long as you love me”.
El cantante también lució su talento con las percusiones al aventurarse a hacer un sólo de batería desde una plataforma elevada en el escenario, acción más que celebrada por sus seguidores.
Al interpretar “Children”, un grupo de niñas lo acompañaron en el escenario para una rutina de baile.
La locura se desató cuando el ídolo canadiense interpretó dos recientes éxitos: “Let me love you” y “What do you mean?”.
Para alegría de todas las “beliebers”, Justin se remontó a los principios de su carrera e interpretó “Baby”, bajo los gritos eufóricos de sus seguidoras.
“Purpose” y “Sorry” fueron los temas con los que el cantante cerró con broche de oro la velada, minutos después de las 23:00 horas.









