Monterrey, N.L.-
Turning Point USA anunció que producirá el “All-American Halftime Show”, un espectáculo musical que se transmitirá en paralelo al medio tiempo del Super Bowl LX, donde la NFL programó al puertorriqueño Bad Bunny como número estelar.
La organización, identificada con el ala conservadora estadounidense, plantea esta producción como una opción distinta para quienes no se sienten representados por el show oficial de la liga.
El concierto será virtual y se emitirá a través de las plataformas digitales y redes sociales de Turning Point USA, además de diversas cadenas y medios alineados con el sector conservador en Estados Unidos. Entre los canales contemplados están TBN, OAN y otras señales y plataformas en línea que suelen amplificar contenidos dirigidos al público republicano y a seguidores del expresidente Donald Trump.
El nombre principal del cartel es Kid Rock, músico de Michigan que en los últimos años se ha consolidado como una de las voces más visibles del espectro conservador y un aliado constante del trumpismo. Junto a él se presentarán los cantantes de country Brantley Gilbert, Lee Brice y Gabby Barrett, todos con trayectoria en las listas de popularidad de la música country estadounidense.
Turning Point USA adelantó que podría sumar más nombres a la alineación en los días previos al partido, aunque por ahora el peso mediático descansa en la figura de Kid Rock. El evento está “marcado” para desarrollarse exactamente durante el descanso del juego, en un intento de jalar audiencia que, de otra forma, seguiría el espectáculo oficial de la NFL.
La organización define el proyecto como un espacio para celebrar “fe, familia y libertad”, consignas que suele enarbolar el movimiento conservador estadounidense y que aquí se utilizan como contrapunto al perfil de Bad Bunny.
Voceros de Turning Point USA han insistido en que su intención es ofrecer un entretenimiento “sin otra agenda” más que exaltar esos valores, en contraste con lo que consideran un show oficial cargado de posturas que no comparten.
Kid Rock, por su parte, comparó el reto de competir con el espectáculo oficial con una especie de duelo “David contra Goliat” frente al poderoso aparato de la NFL y una superestrella global como Bad Bunny.
El músico también lanzó dardos contra el reguetonero, al aludir irónicamente a que el intérprete puertorriqueño “hará una fiesta de baile, con vestido y cantando en español”, mientras él promete tocar “grandes canciones para la gente que ama a Estados Unidos”.


