México, D.F. / Agosto 27.-
Para llorar en el rodaje de la comedia romántica “No eres tú, soy yo”, Eugenio Derbez confeccionó una lista de los momentos más fuertes de su vida para lograr el nivel que le pedían en escena.
En la película, que se estrena hoy, el comediante interpreta a Javier, un hombre enamorado que de pronto ve su mundo destruido cuando su esposa lo deja por otro.
Llora, sufre, se deprime. No era fácil para alguien que ha dedicado la mayor parte de su vida a hacer reír.
Si al menos hubiera podido pedirle consejos a su mamá (la actriz Silvia Derbez, ya fallecida), la cosa habrá sido mucho más fácil, dice.
“A nivel emotivo fue desgastante, me metí a clases de actuación dramática para poder hacer algo; hice mi listita, que consultaba. Mi mamá era muy rápida en entrar en llanto, podía estar platicando contigo, sobre hablarle a papá o a mi hermana, y en lo que iba al set se transformaba —recuerda—. Pero como cuando comencé en esto de inmediato entré a la comedia, no tuve suficiente coucheo ¡no sabes cómo me hizo falta tenerla! Yo para poder llorar casi casi les decía a la producción: ¡espérenme, voy a un velorio y regreso!”, señala bromista.
“No eres tú, soy yo”, marca el ingreso protagónico de Eugenio al mundo del drama. En “Zurdo” tuvo una pequeña participación como el papá del protagonista, pero el peso no estaba sobre él.
Ahora, cuenta desde una habitación del Hotel Four Seasons, en la ciudad de México, tuvo dos meses emocionalmente desgastantes. “Ahí me tenías concentrándome y de pronto llegaba Juan (Ríos, su compañero en escena) y me empezaba a contar cosas como del Cruz Azul, de música, de cosas así, creo que lo hacía a propósito”, narra Eugenio.
El personaje fue escrito especialmente para él, recuerda Alejandro Springall (Santitos y Morirse está en hebreo) director del filme.
“Cuando me mostraron el argumento me encantó la anécdota del hombre abandonado a quien les deshacen la vida pero vuelve a construirla, era una comedia desde el punto de vista masculino”.
“Y Eugenio no sólo da la imagen de caer bien, lo cual se necesitaba para que el público se identificara, sino que además es alguien que también puede verse vulnerable”, explica el cineasta.
El productor Matthías Ehrenberg (Sexo, pudor y lágrimas) es conciso:
“(Derbez) No es el clásico galán de telenovela, carita y demás, pero es un hombre guapo y eso está padre, porque te puede dar mucho”.
Entre mujeres y perros
Alejandra Barros interpreta a la mujer que deja al personaje de Derbez; Martina García (Amar a morir), será la trabajadora de una veterinaria que podría convertirse en el nuevo amor del protagonista. ¿O quizá no?
“No diría que mi personaje es malvado, sino circunstancial. Todos hemos tomado decisiones equivocadas o hecho algo por razones equivocadas y les causamos daño a la gente que nos ama”, comenta Alejandra Barros.
Y así como en la ficción hace sufrir a un hombre, un pececito le hizo ver su suerte. Es lo malo, dicen los que saben de la actuación, que en lo posible no debe trabajarse con animales o niños, porque posiblemente les roben cámara.
En la película hay secuencias de dos peces que adoptan.
“Y con ellos siempre tenías que estar increíble, porque podías hacer varias tomas, pero en el momento que el pez se volteara, esa seria la escena que se quedaría”, recuerda la actriz.
Martina y Eugenio vivieron algo igual. Incluso tuvieron que hacer secuencias con perros recién nacidos.
“Un día nos llaman a las cinco de la mañana para decirnos que la perrita ya iba a ser mamá y ahí vamos para la escena, y pasaron 12 horas y nada. Nos mandaron a descansar y al otro día, de nuevo en la madrugada, otra vez, y de nuevo al lugar para filmar”, señala Eugenio.
La película se rodó en locaciones de la ciudad de México. La dirección de arte corrió a cargo de Salvador Parra (Arráncame la vida) y la fotografía fue responsabilidad de Celiana Cárdenas (Mejor es que Gabriela no se muera).
Para Martina García fue la segunda película en territorio nacional, luego de que hiciera lo propio en “Amar a morir”, que fue un éxito taquillero.
En “No eres tú, soy yo”, fue “víctima”, además de los perritos que no querían caminar en una secuencia donde los lleva de paseo, del estilo de dirección de Alejandro Springall.
“Nos mandaba a correr, gritar y cantar para llegar con energía al set. Así llegabas emocionado, sentías las pulsaciones del corazón, los ojos te brillan más y eso quedaba en escena, como cuando mi personaje le abre la puerta al de Eugenio y se ve emocionada”, revela Martina.
Para Eugenio la dirección, detalla el realizador Springall, fue aclarada desde un principio.
“Le dije: tú como productor y director de lo que haces, probablemente vas a estar en desacuerdo con muchas cosas, pero va a prevalecer mi dirección. Si necesitas un momento de humor quizá no es como tú crees, porque de entrada tenemos un humor distinto. Lo mejor de todo esto es que se sintió como barro su persona, realmente para trabajar”.
“No eres tú soy yo” saldrá en más de 300 salas del país y sus productores están buscando estreno en Latinoamérica.
Eugenio Derbez sufre por amor


