Monterrey, N.L.-
Cuando Alex fue llevado a un internado por una falta que cometió, nunca imaginó que su vida iba a cambiar drásticamente a partir de entonces.
“Mientras el lobo no está” es una película que muestra el valor de la amistad , afirma Joseph Hemsani, el director y co guionista, quien acompañado de los protagonistas Miranda Kay y Luis de la Rosa ofrecieron una rueda de prensa ayer por la tarde.
La lealtad, la solidaridad, la ilusión del primer amor, la transición de la infancia a la adolescencia, son algunos de los temas que se abordan en la historia que sucede a finales de los años cincuenta en un internado que está en medio de un bosque .
“Aunque a película si trata temas de hoy en día, al hacerlo de esa época eliminaba ciertas cosas del día de hoy que siento que no eran tan relevantes para contar esta historia, como la tecnología, los celulares, etcétera.
“Porque lo que yo quería mostrar era un poco más cómo eran inocentes los niños en ese momento, antes de que hubiera esta tecnología que los pudiera comunicar, y justo la idea era que los niños estuvieran incomunicados del mundo.
“Mientras el lobo no está”, narra las dificultades de un adolescente que sufre por la disciplina rígida del internado , pero al mismo tiempo conoce el verdadero valor de la amistad y la fuerza de la unión.
“El tema tiene unos temas fuertes, pero en sí trata más sobre la amistad y crecer como amigos en algunas situaciones difíciles”, manifestó Hemsani.
Además de la ambientación de los años 50s, destaca la fotografía realizada por Tom Banks ( Bad Guys) que retrata el bello paisaje natural en donde se encuentra el internado, que en el pasado fue el manicomio de La Castañeda, ubicado en Ameca Amena en el Estado de México.
“La película parece que está filmada en una sola locación , pero en realidad filmamos en 18 locaciones en el Distrito Federal, pero fuimos a hacer unas tomas en la fachada principal del Manicomio de La Castañeda, que era más grande e importante de Latinoamérica que abrió Porfirio Díaz a principio de 1900.
“Posteriormente en 1968 el ex presidente Gustavo Díaz Ordaz derrumbó el edifico, pero le dio la fachada a un empresario que la rescató y la trasladó a la mitad del bosque (en Ameca Ameca), y cuando la encontramos nos emocionamos mucho, porque cuando escribimos la historia Abe Rosenberg y yo, nos imaginamos que sucedía en un lugar como este”, destacó el director.
Miranda Kay y Luis de la Rosa por su parte, consideraron que la película puede ser atractiva para el público adulto y juvenil porque es una historia en la que pueden encontrar romance, drama, suspenso, además de algunas reflexiones sobre la amistad, la traición, abuso sexual y el bullying.
La película se estrena el próximo 24 de febrero en 700 pantallas en casi toda la República Mexicana.




