Buenos Aires, Argentina.-
Una multitud marchó este martes a la Plaza de Mayo, en el centro de Buenos Aires, para conmemorar el 50 aniversario del comienzo de la más cruenta dictadura militar en Argentina tras el golpe perpetrado por las Fuerzas Armadas el 24 de marzo de 1976, el cual desató un “genocidio recurriendo al terrorismo de Estado”, afirmaron en un documento los organismos de Derechos Humanos.
“El 24 de marzo de 1976 se nacionalizó el plan sistemático para desaparecer y asesinar a miles de militantes y luchadores”, prosiguió el texto, que incluyó críticas al gobierno presidido por Javier Milei, y también se concentró en la reivindicación a los 30 000 detenidos-desaparecidos por la dictadura, así como en insistir a los victimarios que digan cuál fue su destino y el de los 300 bebés nacidos en cautiverio ilícito que todavía no han sido encontrados.
Así, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, manifestó que “el Estado debe garantizar la restitución de los nietos apropiados, pero desde la asunción del gobierno de Milei no ha pasado otra cosa que la reducción de las políticas públicas para garantizar éste y todos los derechos del pueblo”.
En ocasión del Día de la Memoria, Verdad y Justicia, una multitud de militantes políticos, universitarios, sindicales y sociales, así como miles personas autoconvocadas y organismos de derechos humanos marcharon hacia la plaza histórica situada frente a la Casa Rosada, sede del gobierno argentino, para renovar el grito “Dictadura Nunca Más”.
En el escenario emplazado frente a la Casa Rosada, sede del gobierno argentino, la madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Elia Espen, remarcó que “nunca nos entregaron sus cuerpos: por eso exigimos que digan dónde están”.
“A 50 años del golpe genocida, estamos juntos nuevamente en esta histórica Plaza, y en todas las plazas del país, con profunda convicción, para reafirmar que la memoria se defiende luchando y porque sabemos que es necesario unir las luchas para fortalecerlas en tiempos difíciles. Son 30.000. Fue y es genocidio”, añadió Espen.
Por otro lado, en las críticas al gobierno, el documento afirmó que “Milei impulsa el mismo programa que impusieron las grandes empresas en la dictadura militar para maximizar sus ganancias y profundizar la dependencia”.
“Hoy hay un gobierno que no sólo es negacionista, sino que reivindica el terrorismo de Estado y el genocidio”, añadió el documento.
Para miles de argentinos fue una oportunidad para renovar el grito “Nunca Más”, en repudio al terrorismo de Estado que ocurrió en Argentina entre 1976 y 1983 y en contrapunto con la batalla ideológica contra la memoria de los crímenes de la dictadura que impulsa Milei.
De hecho, desde la Casa Rosada se difundió hoy un video de 1 hora y 14 minutos, en el que reivindicó la “necesidad” de reconstruir una “memoria completa”, para que se juzguen también los actos de “los guerrilleros” de la misma forma que a los militares.
En el video, titulado “Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia completa”, el Gobierno sostiene, como hizo ya en 2024 y 2025, que la visión sobre la dictadura es parcial y, por eso, debe volver a discutirse, siempre sobre la base del argumento de equiparar la violencia cometida desde el Estado con la de las organizaciones guerrilleras de los años setenta del siglo pasado.
Ya en horas previas el acto central quedaba poco espacio en la plaza, y por la Avenida de Mayo, así como por las diagonales Norte y Sur, abarrotadas de columnas multitudinarias, tambores, pancartas y cartulinas con pañuelo blancos pintados.
Mientras la multitud caminaba a un ritmo muy lento para intentar llegar a la Plaza de Mayo, no había lugar en las veredas ni en los bares de la Avenida de Mayo, donde se armaba fila para conseguir alguna mesa o usar algún baño.
Como todos los años, el paso de la histórica bandera larga y azul, en la que están impresas las caras de los desaparecidos de la última dictadura militar, causó conmoción durante una jornada que también tuvo sus réplicas con actos y concentraciones en distintas ciudades del país.
El Juicio a las Juntas militares (1985) y los cientos de juicios realizaron en todo el país desde 2006 sobre los crímenes de dictadura probaron diversos actos perpetrados entre 1976 y 1983.
En muchos expedientes se dio cuenta de la existencia de un plan sistemático de exterminio realizado por los comandantes de las Fuerzas Armadas, que se llevó a cabo en centros clandestinos de detención, y contempló desapariciones forzadas de personas, la apropiación de niños y otras formas de tortura.
La Justicia también falló sobre los llamados “vuelos de la muerte”: se probó que durante la dictadura se arrojaban desde aviones a prisioneros vivos al Río de la Plata.


