Odessa, Tx.-
Agentes antimotines de la Policía de Texas, acompañados por una unidad blindada, realizaron una redada para cerrar un bar que se negaba a cerrar sus puertas debido a la pandemia por el Covid-19 y que era resguardado por hombres armados con fusiles de asalto.
De acuerdo al reporte los hechos se registraron en el bar Big Daddy Zane’s, cuya propietaria Gabrielle Ellison se había negado a cerrar debido a que consideraba “anticonstitucional” la orden de suspender operaciones.
Sin embargo las cosas se agravaron cuando seis hombres armados con fusiles de asalto AR-15 acompañaban a la propietaria, según ellos, para defenderla en su protesta.
La presencia de los hombres armados generó una movilización policiaca que incluyó el uso de un equipo SWAT y un vehículo blindado en donde se detuvo a la dueña del bar y los hombres armados.
Ellison fue liberada tras pagar una multa de 500 dólares, mientras que los hombres armados siguen detenidos.



