Bruselas, Bélgica.-
Los actos de barbarie perpetrados el viernes pasado en París evidenciaron una vez más que la capital europea es el brazo más débil de la Unión Europea en la lucha contra el terrorismo.
Las pesquisas de la policía francesa señalaron desde el comienzo que los ataques suicidas fueron organizados en este país, el cual reiteradamente figura en indagatorias de ataques terroristas ejecutados o frustrados en terceros países. “No es sorpresa que Bélgica esté involucrada en los ataques en París debido a que ha sido base logística de otros atentados”, dice a EL UNIVERSAL Leandro Di Natala, experto en terrorismo islámico del European Strategic Intelligence and Security Center.
Las armas utilizadas, tanto en la masacre en el semanario “Charlie Hebdo”, a principios del presente año, como en el secuestro en la tienda judía de París que terminó con cinco muertos, incluyendo el terrorista, Amedy Coulibaly, salieron de ese país.


